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TBT: Por un puñado de moléculas

¡En el Throwback Thursday de hoy les traemos un post de 2011 de nuestra estupenda Daurmith!

¿Sabéis lo que es el efecto Streisand?

En Wikipedia lo podéis ampliar, pero básicamente es lo que está ocurriendo ahora mismito con un bloguero italiano llamado Samuele Riva: que quieren que se calle y ahora mismo todo el mundo habla de él.

Sentáos, niños y niñas, porque os voy a contar un cuento: el cuento de David contra Goliath. El cuento de cómo se puede tropezar dos veces (y tres, y veinte…) con la misma piedra. Os hablaré de agua, de océanos inmensos de agua, surcada por una pobre moleculita solitaria. Os hablaré de cartas llevadas por los vientos de la ira, y de toda una comunidad levantada en armas, cual Fuenteovejuna, en defensa de, básicamente, el sentido común. Ah, y sale un pato.

¿Estáis preparados? Pues vamos allá: La Historia de Boiron Contra Samuele, o Cómo hacer el ridículo teniendo amplia oportunidad de no hacerlo.

Agarraos, que viene curva.

Samuele Riva es un bloguero, ya lo he dicho, italiano. Tiene un blog, Blogzero, que toca temas muy cercanos a este vuestro blog y a muchos otros. Le gusta la medicina de verdad, la basada en la evidencia. De hecho, le gusta el mundo tal como es, y publica cosas de escepticismo y ciencia.

Todos los que publicamos cosas de escepticismo y ciencia, todos los que no huímos al ver un número en notación exponencial, todos los que, en suma, sentimos cierta curiosidad sobre cómo funciona el mundo y sobre las afirmaciones extraordinarias que sobre él se hacen a veces, nos hemos acercado a la homeopatía. Con curiosidad, y a veces, con ánimo claramente suicida.

La homeopatía no es, como mucha gente cree, “hierbas y cosas naturales”. Bueno, sí, pero no como ellos lo expresan. Hay muchas hierbas en la homeopatía, y cosas tan tremendamente naturales como la caca de perro (sí, caca de perro). Al menos en las tinturas madre. Pero lo más característico de la homeopatía, lo que la define de entre sus (tremendamente raros) principios básicos, son sus diluciones.
Que son tremendas. Pero tremendas, oiga. Lo explico rapidito para llegar cuanto antes a la enjundia de la historia: en las etiquetas de productos homeopáticos se ve un numerito seguido de una letra. Esta letra es a veces una C, a veces una X o una M, a veces una K o una CK. Una muy habitual es la C, y se traduce como una dilución 1:100^numerito.

Con un ejemplo es más fácil: si tenemos un producto homeopático basado en la caca de perro (que no, que no me lo invento), puede poner en la etiqueta algo como:

Excrementum caninum…………… 30C

Esto quiere decir que la tintura madre original de caca de perro, que, esta sí, contiene claramente caca de perro, ha sido diluida (secuencialmente), hasta un factor de 1:100^30. O lo que es lo mismo, 1:10^60. Es decir, por cada parte de caca de perro hay

1.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000

partes de agua, si no me he descontado.

¿Y esto es mucho, o poco? Muchísimo. El volumen estimado de nuestro sol es de 10^27 metros cúbicos. 10^60 mililitros de agua son 10^54 metros cúbicos. Es decir, una dosis (con todas sus diluciones, sin tirar nada del agua usada) cabe en el universo observable. Dos, no no cabría en el Sol, donde sí cabe un millón de Tierras. Y en esa esfera de agua estaría la gotita de tintura madre [Gracias a andyo por pillar el error en mis cálculos y hacérmelo ver en los comentarios]. De modo que quien quiera buscar algo de caca de perro en semejante piscina… ya puede empezar.

Pues bien, esto es un punto clave de la homeopatía. Si os parece un tanto ridículo, es porque lo es. ¡Pero aún hay más! Una dilución 30C es, para según qué productos homeopáticos, una birria. Hay un producto llamado Oscillococcinum, que se vende (muy bien) como supuesto remedio para gripes y resfriados y demás. Veamos su etiqueta:

Anas Barbariae Hepatis et Cordis Extractum…………… 200CK

La K indica que la dilución se hace por el método Korsakoviano, explicado aquí, pero básicamente es lo mismo que la C a secas. Esto es, una dilución de 1:100^200 o 1:10^400, como cada cual prefiera. Me perdonaréis que no ponga los ceros, que me canso.

¿Y la caca de perro, digo, el Anas Barbariae Hepatis et Cordis Extractum? Corazón e hígado de pato (¿lo véis? ¡Os dije que salía un pato!). ¡Nada mejor para una gripe, como todo el mundo sabe!

O sea, en resumen:

La Viñeta Homeopática

Todo claro, ¿a que sí?

Esto que os acabo de contar os puede parecer un poco, cómo decirlo… chocante. Y ahora entra el amigo Samuele Riva en la historia, porque a él también se lo pareció, de modo que escribió una entrada, esta entrada, y luego otra, diciendo que le parecía, eso, chocante. Con más desparpajo que yo, y con más adjetivos más divertidos. Pero nada que no hayan escrito ya cientos y cientos de blogs, y que se ha escrito en montones de libros también. Y que se ha proclamado por las calles y por toda la web. Samuele Riva dijo que la homeopatía en general, y el Oscillococcinum en particular, no tienen ningún principio activo.

Tenía razón. Y su entrada de blog le hizo recibir una carta de los abogados de los laboratorios Boiron (a quienes no enlazo, por antipáticos) pidiéndole, básicamente, que se calle. Que no use ni la foto ni el nombre del producto, ni nombre los laboratorios. Pidiendo además a su proveedor de internet que cierre el acceso a su web, toma ya. Lo cual, en estos tiempos y en estos casos, ha ocasionado un simpático rebote que ha hecho que si ahora buscáis “Samuele Riva Boiron” en Google veáis la historia en Boing Boing, la James Randi Educational Foundation, los amigos de Amazings, e incluso el British Medical Journal, cuyo titular me gusta particularmente por el puntito de mala uva que tiene dentro de su educado tono académico. En suma, la cosa está que arde. Y es que el abogado que envió la carta probablemente no haya oído hablar del efecto Streisand, ni del caso de Simon Singh.

Muy amablemente, Samuele ha puesto una página enlazando los sitios en los que se habla del caso. Página que no deja de crecer y a la que se pueden enviar contribuciones, guiño guiño.

Bien, ya os he contado el cuento. El final no, porque no lo conozco aún; en parte, depende de nosotros. ¿Qué os parece? ¿Os sumáis al efecto Streisand?

Imagen de cabecera: Foto: (cc) Michael Scott, scottphotograhics.com

SOBRE LA AUTORA
DaurmithDaurmith

Daurmith empezó a jugar con esto de los blogs en 2001 y no ha parado desde entonces a pesar de las protestas. Pensó que así aprovecharía por fin los años que pasó estudiando biología molecular, y descubrió que le encanta hablar de la realidad tal como es; es más divertido.

A pesar de la evidencia fotográfica, Daurmith no es un gato.

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Daniela

Daniela

Born and raised in Mexico City, Daniela has finally decided to abdicate her post as an armchair skeptic and start doing some skeptical activism. She is currently living in Spain after having lived in the US, Brazil and Italy. You can also find her blogging in Spanish at esceptica.org.

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