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Bios: Alice Hamilton

Finales del siglo XIX, el sector industrial en pleno apogeo emplea a hombres, mujeres y niños por igual en jornadas de sol a sol para producir más y más baratos bienes de consumo para las clases pudientes. Poco sabían estos trabajadores en régimen de semi esclavitud lo que podía ser un riesgo derivado del trabajo o una enfermedad laboral, ya que hasta entonces nadie se había preocupado de estos temas. Al fin y al cabo, ¿quién iba a preocuparse por la salud de los trabajadores mientras siguieran acudiendo a sus puestos hasta la incapacidad o la muerte?

 

En esta época es cuando aparece Alice Hamilton, una doctora en medicina preocupada por la salud de los más necesitados, luchando a su vez contra el patriarcado de su tiempo.

 

Hamilton nace en 1869, la segunda de cuatro hermanas de una familia acomodada. Sus padres les proporcionaron a todas una buena educación en casa, y más tarde Hamilton acudió a completar sus estudios para acceder a la universidad a Miss Porter’s School, prestigiosa escuela preparatoria. Completó sus estudios de Medicina en la Universidad de Michigan, graduándose en 1893. La razón de cursar Medicina la encontró en un libro: The Merv Oasis de Edmund O’Donovan: quedó cautivada por la descripción de Persia que figuraba en la obra y fantaseó con servir como voluntaria médica en Teherán.

 

Una vez finalizadas sus prácticas médicas en hospitales para mujeres y niños de la zona emprendió su viaje a Europa para continuar con sus estudios, esta vez de bacteriología y patología, pero aquí se encontró con que los alemanes (expertos en medicina en aquella época) no aceptaban a las mujeres en sus clases. En Berlín no quisieron ni oír hablar del tema, mientras que en Munich y Leipzig le pusieron alguna que otra pega al acudir a sus clases (solo la aceptaron con la condición de que fuera “invisible” y no perturbase con sus cosas de mujer a los alumnos y profesores varones); en Frankfurt no tuvo grandes trabas, que se sepa.

 

Tras su periplo por Europa regresó a los Estados Unidos para finalizar sus estudios de postgrado en la prestigiosa escuela médica de la Universidad Johns Hopkins y más tarde se mudó a Chicago para enseñar patología en la Escuela de Medicina para Mujeres de la Universidad Northwestern.

 

Y es en Chicago donde la doctora Hamilton entra en contacto con otro tipo de vida: se va a vivir a Hull House (fundada por Jane Addams, primera mujer en ganar el Premio Nobel de la Paz), donde inmigrantes, obreros y otras gentes poco favorecidas conviven con personas más acomodadas y comparten cultura. Pero Hull House no dejaba de ser una casa de acogida, donde Hamilton se topa con la enfermedad y la pobreza. Así comenzó a investigar las causas de la fiebre tifoidea y la tuberculosis en la comunidad que ella conocía; pero lo que de verdad le preocupó mientras trataba con aquellas pobres gentes eran los problemas de los trabajadores, sobre todo las lesiones y enfermedades derivadas de sus trabajos.

 

En 1907 la doctora Hamilton se dio cuenta de que la medicina del trabajo había sido prácticamente inexistente hasta entonces, ya que no pudo encontrar trabajos previos que la ayudasen en sus investigaciones. Rápidamente se puso manos a la obra y en 1908 ya había publicado su primer trabajo sobre el tema, titulado Industrial diseases: with special reference to the trades in which women are employed (Enfermedades industriales: con especial referencia a aquellas en las que se emplea a mujeres). Entre sus numerosas investigaciones se encuentran el envenenamiento por monóxido de carbono en los trabajadores del acero, por mercurio en los sombrereros y el síndrome del dedo muerto provocado por las vibraciones de los martillos neumáticos.

 

Tras años de investigaciones y trabajos presentados al gobierno, la doctora Hamilton consiguió que se legislase en favor de la salud de los trabajadores, introduciendo grandes cambios en la forma de trabajar de los distintos sectores investigados. Podemos decir de ella pues, que fue pionera no solo en la medicina del trabajo sino también en la moderna e integrada ya Prevención de Riesgos Laborales.

 

Pero paralelo a sus investigaciones médicas, durante sus años de residencia en Hull House Hamilton también tuvo contacto con en movimiento por los derechos de las mujeres y el pacifismo. Junto con la ya nombrada Jane Addams y Emily Greene viajó de nuevo a Europa al Congreso Internacional de Mujeres de 1915 de La Haya, centrado en el pacifismo (la Gran Guerra había conmenzado el año anterior); y después de la Guerra participó en labores humanitarias.

 

En 1919 fue contratada en Harvard, siendo la primera mujer en cualquier disciplina contratada por esta universidad. Los medios, escandalizados por la noticia, la titularon “Una mujer entre el profesorado de Harvard – El último bastión ha caído – El sexo ha hecho su aparición”, a lo que ella contestó: “Sí, soy la primera mujer en el profesorado de Harvard, ¡pero no la primera que debería haber sido nombrada!”.

 

De todas formas la doctora Hamilton fue discriminada por la Universidad, fue contratada con la condición de que no participase en las ceremonias de la entidad, no tenía permitido el acceso al Club ni tenía derecho a entradas para el fútbol americano; privilegios que sus compañeros varones sí tenían.

 

Durante sus años en Harvard recibió numerosos premios y reconocimientos ligados a la medicina del trabajo: entre 1924 y 1930 fue la única integrante femenina en el Comité de la Salud de la Liga de Naciones, en 1925 publicó el primer libro en Estados Unidos sobre la seguridad y salud en el trabajo Industrial Hygiene in the United States, seguido de Industrial Toxicology en el ‘34.

 

Ya en 1935 se jubiló de Harvard, aunque siguió ligada a su labor vital, y en 1943 publicó su autobiografía Exploring the Dangerous Trades.

 

De nuevo nos topamos (como viene siendo norma en esta sección) con una mujer excepcional que no solo tuvo que hacer frente a las dificultades inherentes a la profesión científica a la que dedicó su vida sino que también tuvo que luchar contra la discriminación machista sufrida en sus propias carnes y la clasista viendo cómo la sufrían los trabajadores de su alrededor.

 

Para saber más sobre Alice Hamilton:

 

Alice Hamilton en Retratos Médicos (en español).

 

Dr. Alice Hamilton en Changing the Face of Medicine (en inglés).

 

Supe de la doctora Alice Hamilton por el Tumblr Celebrating Amazing Women, que deberían seguir si quieren saber sobre más mujeres olvidadas por la Historia.

 

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silvialba

Minera, atea agnóstica, estudiante a ratos y escéptica a tiempo completo.

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