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INTRODUCCIÓN A LAS PSEUDOCIENCIAS: FITOTERAPIA ¿SON REALMENTE INOCUAS LAS PLANTAS?

Cataplasma aquí cataplasma allá y con una infusión de plantas todo se pasa. A veces cuando hablamos de fitoterapia y plantas que curan parece que estamos hablando de brujería y conjuros. No confundamos conceptos.

La fitoterapia se define como el uso de plantas o sustancias vegetales para el tratamiento de enfermedades o de sus síntomas. Me gusta definirla  también como la farmacología primitiva, es decir,  los primeros “medicamentos”, ya que tenemos indicios de su uso desde la prehistoria.

De la mano de la evolución del ser humano llegó la de las distintas ciencias, entre ellas la farmacología; con lo cual a día de hoy somos capaces de seleccionar las distintas sustancias que la naturaleza nos ofrece y poder mejorarlas para potenciar su efecto y disminuir sus efectos adversos. Pero como siempre en la historia cualquier avance tiene sus detractores y sus teorías conspiranoicas; así que a día de hoy y principalmente en el primer mundo existe un prejuicio hacia los fármacos y una inclinación hacia una medicina “natural”, siempre teniendo en cuenta los usos tradicionales de las poblaciones menos desarrolladas de otras zonas del mundo, pero eso no es lo que nos ocupa hoy.

No voy a negar la historia negra de la industria farmacéutica puesto que sería muy hipócrita por mi parte, pero todos esos errores nos han llevado a tener unos protocolos de seguridad y agencias reguladoras que se encargan del correcto funcionamiento de esta y gracias a esto a día de hoy esta industria es una de las más legisladas del mundo. Y que queréis que os diga… las estadísticas están de mi mano, no hace mucho cualquiera podía morirse de una otitis cuando a día de hoy es casi imposible.

Para este post me vais a permitir hacer una división personal y es que os voy a hablar de dos fitoterapias: la pseudocientífica y la farmacológica.

Fitoterapia Pseudocientífica.

Esta abarca desde lo que se vende en una herboristería, pasando por el supermercado y  aunque me pese (y mucho) lo encontramos en la sección de parafarmacia de muchas farmacias. Es decir, todo tipo de infusiones, capsulas, cremas, jarabes, etc. a base de plantas que no tienen categoría de medicamento (No se ha evaluado su eficacia, ni su seguridad, ni su toxicidad ni se conocen las cantidades óptimas para que cualquier tipo de efecto sea beneficioso).

Por ejemplo, cuando tenemos una gripe o un catarro nos podemos tomar  una infusión de miel y limón, siempre y cuando hablemos de un adulto sano claro, perdescarga (2)o esto no va a acortar el curso de la enfermedad que seguirá siendo el mismo. Para esto yo prefiero tomarme un antigripal (que tampoco va a acortar los tiempos) pero por lo menos me permite trabajar mejor.

 

Vale, ahora mismo estaréis pensando, entonces para enfermedades “menores” puedo acudir a estos remedios “naturales” sin problema. Pero vamos a rizar el rizo y para ello os voy a poner un caso que por desgracia no es raro que ocurra:

Paciente que toma anticoagulantes, el más usado en España es el Sintrom (Acenocumarol), para evitar trombos, fallo cardíaco, etc. Este medicamento se tiene que monitorizar, es decir, el paciente se somete a análisis sanguíneos rutinarios para medir la cantidad de medicación en sangre y ajustar la dosis lo mejor posible.descarga (3)

Esta persona va a una herboristería porque quiere cualquier remedio desde un complejo vitamínico, algo para la gripe hasta un drenante para la retención de líquidos ¿Todo muy inofensivo no?  Pues mirad que fácil se estropea todo… Si el remedio  que compra presenta  vitamina K esta producirá un desajuste en la medicación. Cuando el médico le pregunte al paciente de donde puede venir este desajuste este omitirá o se olvidará del remedio natural, porque al ser natural nunca hace daño. Aquí es donde empieza el peligro, porque aunque  consideremos estas enfermedades y sus tratamientos naturales menos graves la persona que te atiende no es un profesional cualificado que sepa valorar la situación real del paciente con todos sus pormenores.

Creo que en todo esto existe un problema de base muy importante, al no entender que por mucho que sea una infusión de plantas estas presentas moléculas químicas en concentraciones desconocidas y estas al igual que los fármacos van a interaccionar con distintos receptores de nuestro cuerpo desarrollando una acción (beneficiosa o perjudicial).

Para ejemplo la famosa aspirina (Ácido Acetilsalicílico). Al principio se extraía  de la corteza de los sauces (Salix) hasta que se consiguió realizar su síntesis química (más rápida, productiva y barata). Pues bien en ambos casos la molécula es exactamente la misma y da igual como la obtengamos porque la que va a realizar la acción es esta:

185px-Acetylsalicylsäure2.svg

Ácido Acetilsalicílico

Por ahora solo he hablado de males menores porque me parece escalofriante que exista gente que se dedique a engañar y jugar con la desesperación de pacientes con cáncer diciéndole que con una planta como el Kalanchoe se pueden curar. Y sino que se lo pregunten a Steve Jobs, ¡ah! No, que no podéis.

Fitoterapia Farmacológica o Fitofármacos.

Uno de los argumentos que todos los conspiranoicos usan es que la industria no quiere que conozcáis estas plantas que curan porque no son patentables o son baratas y la industria farmacéutica a día de hoy no comercializa ningún medicamento a base de plantas. Pues vamos a hacer un repasito a la cajonera de nuestra farmacia imaginaria:

Plantaben: plantago ovata, Ispaghula (semillas de psyllium).

Permixon: Serenoa Repens.descarga

 

 

 

 

Y hace poco iberogast:  Estomac-03

Y con esto os pongo solo unos pocos porque hay muchísimos y no os quiero aburrir.  Con estos ejemplos solo os quiero decir que la industria si utiliza las plantas que funcionan  y que claro que las comercializaran ya que a día de hoy los recursos vegetales los hemos explotado bastante y ya no encontramos moléculas utilizables, pero no quiere decir que no se investiguen moléculas “naturales”, como por ejemplo el Yondelis  un tratamiento contra el cáncer cuya molécula se extrajo de una esponja marina (Ecteinascidia turbinata).

Con esto me despido hasta el siguiente post y ya sabéis en caso duda consulte con su médico o farmacéutico.

 

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nuskis

nuskis

Farmacéutica y Biotecnóloga.... Suena a villana de película, pero no.

1 Comment

  1. December 11, 2016 at 2:36 am —

    Me encantó el post.

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