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TBT: Cola de caballo y orejas de burro

El Throwback Thursday de hoy es un servicio de utilidad pública: No gaste su dinero en champú para caballos. Acá le explicamos por qué:

 

Dicen los estilistas que para estar guapo no basta con el maquillaje y la ropa, y que el pelo juega un papel muy importante. Por supuesto, a todos nos gusta tener un pelo fuerte, brillante y bien peinado, y para eso hay multitud de productos en el mercado, de todas las calidades y precios.

Pero no, no os voy a dar consejos de belleza (más que nada porque la que los necesita soy yo), ni voy a promocionar el nuevo champú de mi marca favorita. Hoy os hablaré de un producto con poca base científica que se ha puesto de moda: el champú para caballos.

En los últimos meses he visto varios artículos en diarios cantando las virtudes de este producto, pero no para los caballos, como sería lógico pensar, sino para los humanos. Y es que hay personas que lo han probado y dicen aquello de a mi me funciona.
He llegado a ver incluso a un veterinario recomendándolo (ejem).

Entre otras cosas, los que lo han probado dicen que el pelo crece más rápido y más fuerte, que se mantiene limpio más tiempo y que brilla más. Dicen además que previene la caída, aunque no funciona como crecepelo, y que es un excelente anticaspa.

Pero, ¿por qué es tan bueno? ¿Qué tiene el champú para caballos que no tenga el que usamos todos los días?

Pues, supuestamente, estas milagrosas propiedades se las confiere la biotina, una vitamina del grupo B relacionada con el metabolismo.
En lo que nos ocupa, una carencia de biotina puede ocasionar problemas de piel: eczemas y dermatitis, conjuntivitis y alopecia (¡bingo!).

La biotina se puede obtener a través de los alimentos, como algunas vísceras, leche, algunas verduras y frutas, frutos secos, pescado, pollo. Aunque el cuerpo puede producir esta vitamina a través de una bacteria intestinal para cubrir hasta el 50% diario, con lo cual la carencia de esta vitamina es poco frecuente.

Por tanto, hemos llegado a la conclusión de que sí hay un fundamento científico para el uso de la biotina, pero la interpretación de ese fundamento puede ser errónea.

¿Por qué el champú para caballos no va a evitar que se te caiga el pelo, a pesar de ser rico en biotina?

La razón principal por la que no tiene fundamento el uso de este champú es que la biotina no se absorbe por vía tópica. Es decir, que te puedes untar todo el cuerpo de biotina y tu piel no absorberá ni una gota.

Otra buena razón para desmontar este mito es que no se ha demostrado que los suplementos de biotina tengan beneficios para las personas que no carecen de ella. Es decir, que si tu cuerpo produce la cantidad de vitamina suficiente y tu dieta es equilibrada y con alimentos que la contengan, un suplemento de biotina no te va a ayudar en nada.

Estaréis pensando que por qué tenéis que creerme, si no soy médico ni nada que se le parezca. Me parece bien, no tenéis que creerme, pero (y atención, ahora viene el momento del argumento de autoridad) esto también lo dicen los dermatólogos.
En un comunicado oficial, la Academia Española de Dermatología y Venerología ha dicho lo mismo que yo, pero mejor, porque ellos son médicos y yo no:

Respecto a los posibles beneficios, este experto señala que “esta creencia es una consecuencia del ‘boca a boca oreja'”. Asimismo, advierte de que la biotina, una vitamina del grupo B, puede tener eficacia en algunos tipos de alopecia, pero ingerida.

“No se absorbe de forma tópica”, añade, y, por tanto, apostilla, “todo este revuelo carece de rigor científico”. Así, destaca que los únicos que van a obtener algún beneficio son las grandes superficies que comercializan estos champús, “algo magnífico para ganar dinero”.

Conclusión: si tienes problemas de caída de pelo, ve a tu dermatólogo y no hagas caso de un amigo, que tiene un conocido, que tiene un veterinario que dice que el champú para caballos va de perlas para tu problema.
El a mi me funciona, no funciona.

La foto de la cabecera está sacada de aquí.

SOBRE LA AUTORA:

Silvialba (@silviaacolado)

Minera, atea agnóstica, estudiante a ratos y escéptica a tiempo completo.
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Lulú

Escéptica gracias a Google, pasó su infancia discutiendo con sus profesores de Historia y Religión. Ahora que encontró amigos de su misma especie, dedica sus horas libres al activismo escéptico y a discutir con profesores de Historía y Religión (cuando no está perdiendo el tiempo en google)

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