Religión y espiritualidad

Ateísmo, agnosticismo, pasotismo… y Carl Sagan.

Una y otra vez, como las setas en otoño, surgen alegremente las falacias lógicas en los debate en cuanto relajas la atención. Sobretodo cuando el tema en cuestión tiene que ver con las creencias (religiosas o no), asunto en el que es complicado mantener un debate racional, si tu interlocutor tiene de por si creencias irracionales (en una religión, o en cualquier otra cosa). Una de las más socorridas falacias es la Apelación a la Autoridad (Argumentum ad verecundiam o Magister dixit). Y cuando dicha falacia se entrecruza con verdades a medias o mentiras forzadas, la racionalidad del debate desaparece.

En el caso concreto del debate sobre creencias religiosas, en el que tengo amplia experiencia siendo la parte atea de la contienda, se encuentran en el Top 10 de los argumentos de mis oponentes joyas como “Albert Einstein creia en Dios porque le nombraba en sus escritos”, o “Adolf Hitler era ateo” (versión invertida de la Apelación a la Autoridad, o Argumentum ad hominem). Ambos casos refutados innumerables veces (quizá en otra ocasión). Y un tercer caso bastante común es el de afirmar que una figura ejemplar para los escépticos y ateos, como es el astrónomo y divulgador Carl Sagan, se definía a si mismo como “escéptico y agnóstico, como si eso anulara la validez de sus escritos y argumentos en favor del ateísmo.

Pues bien. Refutemos argumentadamente tal afirmación. ¿Era Carl Sagan agnóstico? Sí, así es. Lo era.

El problema aquí es que la palabra “agnóstico” no era empleada por Sagan con el significado que el público comúnmente piensa que tiene.

Carl Sagan era un ateo agnóstico (como yo, por cierto). Popularmente se piensa que el “agnóstico” es aquella persona que no se quiere pronunciar sobre la existencia o no de dios, que deja ambas puertas abiertas por no ser capaz de decidirse, o que sencillamente pasa olímpicamente del tema (lo que, para ellos, parece invalidar a alguien como Carl Sagan como icono del ateísmo). Pero no. Nada mas lejos de la rigurosidad, lingüística y científica. Las definiciones correctas de “ateo” y “agnóstico” difieren un poco de lo que la gente habitualmente tiene en mente:

Ateo (a-, -theos): es aquel que “no cree”; que rechaza la afirmación de que dios existe; que carece de creencia en la existencia de ningún dios.
Agnóstico (a-, -gnosis) es aquel que “no sabe”. El que no tiene certeza absoluta de si algún dios existe o no, y por tanto no afirma saber que dios existe o no.

Para sorpresa de muchos, no son términos excluyentes en absoluto. No son dos bandos entre los que haya que elegir.

De este modo tenemos dos campos muy distintos en los que definirse: el de la creencia y el del conocimiento. Por lo tanto tenemos varias posibilidades:

  • Existen teístas agnósticos, que afirman creer en dios, pero no afirman saber que exista (los mas moderados o pasotas).
  • Existen teístas gnósticos, que no solo afirman que creen en dios, sino que aseguran saber que existe con absoluta certeza (los creyentes fervorosos y/o fanáticos), aunque incapaces de aportar evidencia científica alguna, como es lógico.
  • Existen ateos gnósticos (aunque yo conozco pocos), que afirman saber que dios no existe.
  • Y existen ateos agnósticos (la mayoría de los científicos y/o gente escéptica de mente científica), que no tienen creencia alguna en la existencia de ningún dios, pero no proclaman conocimiento absoluto sobre que dios no exista.

Nuestro querido Carl Sagan era ante todo un científico, respetuoso con la búsqueda de la verdad y el conocimiento. En ciencia no hay verdades inamovibles ni certezas absolutas. Ningún científico honesto afirma saber lo que no sabe, o aquello para lo que no tiene evidencia empírica obtenida mediante el método científico. Carl Sagan era ateo agnóstico. Yo soy atea agnóstica, porque afirmo que “no creo en la existencia de ningún dios”; no afirmo saber con absoluta certeza que dios no existe (aunque lo sospecho fuertemente).

Como el gran científico que era, Carl Sagan no podía ser otra cosa que un ateo agnóstico. Carecía clara y abiertamente de ninguna creencia en ningún dios, religión u otra cuestión sobrenatural. De hecho rechazaba todos esos conceptos de plano con firmeza por considerarlos obstáculos al avance cientifico y a la búsqueda de la verdad. En diferentes ocasiones se definió a si mismo con las palabras ateo, escéptico y agnóstico. No es que el señor Sagan no tuviera clara su postura, no. Es que todos esos conceptos son perfectamente compatibles, si los empleamos correctamente.

Son conocidas frases de Carl Sagan:

“Afirmaciones extraordinarias requieren siempre de evidencias extraordinarias.”

“En la ciencia suele ocurrir que un científico diga: `Tienes razón, yo estaba equivocado´. No recuerdo la última vez que algo así pasó en política o religión.”

“No puedes convencer a un creyente de nada porque sus creencias no están basadas en evidencia, están basadas en una enraizada necesidad de creer.”

“Si quieres salvar a tu hijo del polio puedes rezar o puedes vacunarlo… Aplica la ciencia.”

“En la Ciencia la única verdad sagrada, es que no hay verdades sagradas.”

“La primera gran virtud del hombre fue la duda, y el primer gran defecto la fe.”

De modo que sí, Carl Sagan era agnóstico (en el correcto significado de la palabra agnóstico), porque era escrupulosamente respetuoso con la búsqueda de la verdad, sin duda alguna. Pero también era, que no le quepa duda a nadie, un ateo convencido y comprometido.

Y para rematar, aquí os dejo este extracto de Cosmos, que subtitulé yo misma hace algún tiempo, en el que no se puede ser mas poético y elegante sobre el tema:

Gracias, profesor Sagan.

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Infografista de profesión, escéptica de mente y científica de corazón. Estudié arquitectura pero el 3D y el diseño audiovisual me enamoraron rápidamente. ¿Mis pasiones? La ciencia, el cine y los zapatos de tacón. Pero ante todo la ciencia. En estos años de profesión he trabajado en diseño, animación 3D para cine, TV, publicidad... y he colaborado en cualquier proyecto o idea que me permitiera divulgar. Creadora de las iniciativas “Atheist World” y "Creareify", coordinadora de la Asociación de Ateos Españoles (A.A.E.), colaboradora de Amazins.es y miembro del Círculo Escéptico.

16 Comments

  1. September 22, 2011 at 11:07 am —

    Es cierto que, estrictamente hablando, no se puede saber con 100% certeza que algún dios exista. Pero, en la práctica, es posible saber razonablemente que un dios en particular (digamos, el católico) no existe, y esto basado en evidencia.

    Se hace mucho rollo con esto de que la ciencia no puede “probar” ni que dios existe ni que no. Primero preguntarse ¿qué dios?. Si es el dios de los deístas, que no interviene en el universo y sólo lo creó, entonces es verdad, pero en la práctica el deísmo es indistinguible al ateísmo.

    Si es el dios de los teístas entonces puede haber bastante evidencia razonable como para concluir que esos dioses no existen, dependiendo de las afirmaciones que hacen sus creyentes (milagros, oraciones, etc.). Se puede demostrar científicamente que la oración no hace efecto más allá del placebo (y se ha hecho). Se puede demostrar que los milagros de un dios no son estadísticamente más significativos que de otros, o que el puro azar.

    También, cómo la psicología influye en las creencias en apariciones, por ejemplo. Y todo lo que se conoce de la biología impide que haya una partenogénesis de un mamífero complejo, y que la progenie sea macho. Y qué decir del Arca de Noé y el diluvio, y Adán y Eva!

    La ciencia bien puede hacer razonable el saber que cierto(s) dioses no existen. Y si ese dios no influye en el universo, para citar a Epicuro, ¿por qué llamarlo dios?

  2. September 22, 2011 at 11:27 pm —

    ¡Buena entrada! Nunca está de más aclarar estas cosas (incluso parece a veces que nunca será suficiente). Hace poco leí sobre un conflicto interno que hay en el movimiento escéptico angloparlante. Parece ser que hay escépticos creyentes a los que no les gusta que se hable de religión en los congresos, y piden que los escépticos ateos sean “agnósticos” en el sentido de “neutral” que aquí se menciona. Un argumento que he visto repetido es: “El escepticismo no tiene nada que decir sobre las afirmaciones no falsables.” Es un argumento bastante raro, si bien se mira. Por un lado, muchas veces la religión hace afirmaciones falsables, como bien señala Andyo. Por otro lado, el escepticismo sí tiene cosas que decir sobre las que no son falsables: en primer lugar, tiene que decir, precisamente, que no son falsables. Puede agregar también que no es racional dar por ciertos postulados cuya verdad o falsedad no se puede establecer, y ni digamos ya legislar en base a ellos. A fin de cuentas, tampoco se puede demostrar acabadamente que ningún ovni es una nave espacial extraterrestre, pero no se sigue de eso que el escepticismo no pueda ocuparse de la ufología.

  3. September 24, 2011 at 11:19 am —

    Es un buen artículo pero no estoy en absoluto de acuerdo con ese tipo de clasificaciones. El agnosticismo y el ateísmo no son comparables porque uno es una posición global y el otro es una posición ante Dios. Es cierto que la posición de algunos agnósticos ante determinados dioses (como el cristiano) puede considerarse atea pero sólo porque se confunde el ateísmo con “no creer en Dios” cuando ateo es el que “afirma que Dios no existe”.

    Si un agnóstico cree entonces es creyente, si un agnóstico afirma que Dios no existe entonces es ateo. Si consideras que ateo es todo aquel que no cree en dioses entonces todos los agnósticos son ateos o no son agnósticos, no cabe otra posibilidad.

    • September 25, 2011 at 12:23 am —

      Bastantes de estas discusiones son inconclusas no tanto porque se confunde el significado de “ateo” o “agnóstico”, sino más porque nadie especifica a lo que se refiere con “Dios”. Cuál dios? Como dice la frase (atribuida al historiador Stephen Henry Roberts) de un ateo a un religioso: “Yo sostengo que los dos somos ateos. Sólo que yo creo en un dios menos que tú. Cuando comprendas por qué descartas a todos los otros dioses, entenderás por qué descarto al tuyo.”

  4. September 26, 2011 at 10:32 pm —

    Estoy de acuerdo en que el uso común de “ateo” es “no cree en Dios” y aquí la diferencia es sutil; reconozco también que hay dioses con características que los hacen imposibles, pero el agnóstico extiende su postura al resto de las creencias inadecuadamente fundamentadas y, esto, aunque es algo que también suelen hacer la mayoría de los ateos no es necesariamente así o, por lo menos, no está implícito en el término, eso es lo que quería decir.

  5. […] Aquí van a encontrar un artículo de donde tome mi inspiración… http://esceptica.org/2011/09/22/ateismo-agnosticismo-pasotismo-y-carl-sagan/ […]

  6. […] que nada, aclararemos un poco los términos. Los dos primeros los tomo de esta entrada de […]

  7. November 26, 2011 at 1:48 am —

    El artículo y la manera de escribir de Carolina es lógica pura, basada principalmente en los conceptos de ateísmo, agnosticismo, gnosismo y teísmo, así como de considerar las diferentes acepciones de cada uno de dichos conceptos. Con ellos se pueden hacer combinaciones de nuevos conceptos. Notése por ejemplo que el filósofo Gustavo bueno se adjudica ser ateo católico. Existen también agnósticos judios (Einstein por ejemplo). Claro, uno puede defender que Einstein es ateo también, o … por qué no creyente (los religiosos lo usan como ejemplo), pero sólo hay que revisar algo de material histórico de su persona y conluir que es prácticamente lo que uno quiera. En fin, divertido todo esto de los conceptos. La realidad a veces se presenta a nuestro antojo.

  8. […] Carl Sagan y Arthur Clarke ya no están aquí para disfrutar de unos descubrimientos tan fascinantes… […]

  9. June 6, 2012 at 10:55 pm —

    Hola todos. Con mucho respeto quiero hacer un señalamiento. Me parece que la idea de que un creyente fervoroso debe aportar pruebas científicas de la existencia de Dios está errada. La ciencia o el método científico no es el amo de las evidencias. No todas las cosas pueden ser probadas con el método científico porque al hablar de Dios no estamos en el plano de lo empírico, sino de lo lógico, lo razonable y lo histórico. Es en estos tres términos que se debe de analizar la propuesta más asombrosa para muchos: la existencia de un Dios Eterno. Saludos.

    • July 27, 2012 at 4:58 pm —

      Qué tiene de razonable y lógico el hecho de creer en uno o más dioses??me gustaría conocer tu respuesta. También sería interesante saber los atributos de un supuesto dios, debería ser “perfecto”?omnipotente?yo creo que los dioses sólo fueron creados en la mente humana, tal como lo afirmaba el gran Carl Sagan. Lo que más logra llamarme la atención es la fe ciega, un creyente puede ver como el mundo cae a pedazos, injusticias y violencia cada día, pero él cree que dios lo va a salvar!ese mismo dios que podría salvarnos y hacer justicia porque tiene la facultad de hacerlo, pero no tiene ganas…

    • August 6, 2012 at 6:34 pm —

      Pienso que no debe aportarlas, siempre que no desee imponer dicha creencia, y las interpretaciones del mundo que de ella emanen, a los demás. Si sus actos basados en la fe tiene el potencial de afectar negativamente a terceros, creo que también debería aportarlas.

      Como tu dices, la ciencia no tiene todas las respuestas, y existe la posibilidad de que nunca las pueda tener. Pero, según el Dios del que hablemos, se puede descartar o no.

      Un Dios cristiano/católico tradicional, no sigue lógica alguna, así que ese se puede descartar. Supongo que también podemos descartar a Thor, Zeus, Afrodita y afínes.

      Un Dios con voluntad (independientemente de que sea “bueno” o “malo” o “neutro”) me parece a mi harto improbable. Considerando que la volición parece ser una consecuencia de la selección natural, como simple adaptación evolutiva al entorno. Veo difícil que tal cosa sea característica del “creador”. No sería menos absurdo que decir que tiene 5 dedos.

      Si nos atenemos a nuestro entendimiento actual de las cosas (¿o será que me refiero “a mi entendimiento actual de las cosas”?) la idea de una causa primera puede ser, por si misma, algo sin sentido.

      No. Para mi, Dios no es la conclusión inevitable de nada.

  10. July 27, 2012 at 5:01 pm —

    Por cierto, muy interesante el post!Saludos.

  11. August 6, 2012 at 8:17 am —

    Pregunto: ¿era realmente ateo Sagan? Porque frases como esta -que le pertenece- parecen indicar lo contrario: “Un ateo tiene que saber mucho más que lo que yo sé. Un ateo es alguien que sabe que no existe un dios. Según algunas definiciones, el ateísmo es muy estúpido” (http://www.skeptic.com/reading_room/the-sagan-file/).

    Por cierto, ya me marean las diferentes acepciones de ateo, agnóstico, teísta… Algunos adhieren a la clasificación puesta aquí, pero he visto que muchos agnósticos famosos plantean definiciones del agnosticismo que son excluyentes del ateísmo y teísmo. Lo mismo vale para ateos famosos.

    Saludos.

  12. […] originalmente publicado en Esceptica.org Share this:TwitterFacebookLike this:LikeBe the first to like this. By okinfografia • […]

  13. March 29, 2017 at 5:31 am —

    Interesante artículo. Siempre me llama la atención cómo la gente se apropia de las palabras (y a veces parece también de los pensamientos) de otros, para justificar sus creencias.  Podría el autor del artículo definir a qué se refiere con la expresión “en la búsqueda de la verdad?”. Cuál es esa “verdad”?

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