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¿Por qué nos gusta la Navidad?

Hace unos días estaba comentando que, a pesar de considerarme absolutamente atea e incluso anti-religión, me parecía bonita la idea de casarse en una iglesia, la novia con el vestido blanco y el novio esperando en el altar. Una payasada romántica. Pero me dijeron que, para una persona creyente (o por lo menos para quienes estaban hablando conmigo), que alguien no-creyente se casara así, sólo por la rimbombante ceremonia, parecía más bien una ofensa, incluso una burla.

El matrimonio no es obligatorio para nadie, pero hay ciertos ritos religiosos de los cuales, por lo menos quienes vivimos en occidente, no podemos escapar. Uno de ellos ya se acerca, y se trata de la Navidad.

Pero, ¿saben? A mi la Navidad me agrada, y mucho.

No comparto en absoluto el fondo de la celebración: ni la celebración del solsticio de invierno/verano (relacionada con el nacimiento del Dios-Sol, en distintas culturas)  ni mucho menos el celebrar el supuesto nacimiento de Jesús. Como estudiante de ciencias, me parecería bastante más sensato y honesto de mi parte recordar el cumpleaños de Sir Isaac Newton, pero en fin.

De todas formas, espero los días 24-25 de diciembre con ansias, tal como lo hacía desde pequeña. ¿Por qué? Porque la tradición la ha llevado a transformarse en una fiesta familiar, donde -como pocas veces en el año- nos juntamos todos, hermanos, primos, tíos, abuelos… donde yo vivo (Chile) es verano y generalmente los estudiantes estamos de vacaciones, por lo que Navidad es sinónimo de relajo, comer rico y pasarlo bien con la familia.

Asi que, aunque mi madre me haga ir a misa con ella el 24… es una celebración que disfruto mucho.

¿Y tú, qué es lo que más disfrutas de tu navidad escéptica?

Por último los dejo con un video de Tim Minchin, quien explica este sentimiento varias veces mejor que yo. ¡Felices fiestas!

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Fran

Fran

Chilena, estudiante de astronomía; amante de la ciencia, el pensamiento crítico y la literatura. Me gusta difundir la ciencia y la razón, por sobre todas las cosas.

5 Comments

  1. December 14, 2011 at 1:19 pm —

    Cuando me casé la novia estaba de blanco y puse el anillo en el dedo. ¿quien dijo que eso es bíblico?. Anillos, vestidos, torta de matrimonio, lanzar el ramo, el vals y todo ese ritual es social y no es religioso. Es propio de nustra cultura frente a un evento social. Yo no me casé por la iglesia pero hice igual el ritual cuando llevé el oficial del registro civil a la casa. Con la navidad entonces podría ser lo mismo. De hecho pregunto… a esta altura ¿qué tiene de cristiana la navidad? Si sacamos a cristo de la ecuación navideña no cambia nada. Si sacamos los regalos y al viejito pascuero (Santa Claus, papá Noel, san Nicolás, etc) todo cambia, deja de ser navidad.

  2. December 14, 2011 at 3:18 pm —

    Holas. Primero, sigo su blog desde hace muy poco (poquísimo) tiempo y me parece maravilloso que haya más chicas escépticas acá afuera, felicidades de una compañera de El Salvador.

    Ahora, en el tema, honestamente me encanta la navidad. Me gusta la fiesta familiar de fin de año, me encantaban las pastorelas que mi abuela hizo cada año mientras vivió pero, sobre todo, me encantan los villancicos. En el idioma que sean. Tanto que me he embarcado en el proyecto de encontrar la versión en español o inglés de un par de villancicos en finlandés.
    Quizá es mi parte favorita de navidad, y nunca desperdicio la oportunidad de ir a un concierto navideño, sea con el coro de la iglesia del barrio o con la sinfónica nacional.
    Un abrazo de fin de año 🙂

  3. December 14, 2011 at 8:25 pm —

    Algún año quiero pasar la navidad en el hemisferio sur, porque me cuesta hacerme a la idea de como puede ser el ambiente navideño en verano

  4. December 15, 2011 at 3:44 am —

    Debería de ser obvio para todos que incluso para un ateo es agradable pasar días libres en familia e incluso decorar la casa. Si toda la comunidad está envuelta en lo mismo, suele ser más agradable.

    Pero me dijeron que, para una persona creyente (o por lo menos para quienes estaban hablando conmigo), que alguien no-creyente se casara así, sólo por la rimbombante ceremonia, parecía más bien una ofensa, incluso una burla.
    Me parece que tú eres la honesta, y la gran mayoría de católicos (por lo menos en mi país) los hipócritas, que creen sólo cuando es socialmente conveniente. Cuál sería más ofensivo para un religioso honesto?

  5. December 20, 2011 at 7:57 pm —

    Estimada Fran,

    Me alegra haber llegado a este blog y encontrar tu escrito, ya que me hace sentir en buena parte identificado. En mi caso particular disfruto la Navidad porque me gusta, tan simple como eso. El ser escéptico, agnóstico o ateo no es impedimento para unirse a esa celebración universal, ya que la mayoría de las personas lo hace motivada por el deseo de compartir y disfrutar más que por el genuino acto de fe cristiana que la enmarca. Casualmente, este año escribí en mi blog un artículo al cual titulé: “Agnósticamente Navideño” y aprovecho a ocasión para invitarte a ti y a tus distinguidos lectores a leer y participar. Básicamente compartimos los mismos puntos de vista pero desde mi perspectiva agnóstica.
    Un abrazo a todos,

    Rafael Baralt
    @raguniano
    http://raguniano.blogspot.com/

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