Ciencia

El Sol y sus tormentas: ¿peligro o sensacionalismo?

Supongo que no ha sido sólo aqui en Chile, sino en el mundo entero donde estos últimos dias se han oido noticias sobre las tormentas solares que están perturbando el escudo magnético de la Tierra. Y, si donde ustedes están las noticias se parecen en algo a las de este lado del planeta, probablemente tengan títulos llamativos como “Tormenta solar bombardea a la Tierra con plasma y radiación” o “Llamarada solar impactó a la Tierra“… lo cual no es del todo incorrecto, pero sí genera un poco de susto cuando uno no sabe sobre el tema.

Las tormentas solares son peligrosas, es cierto; pero la naturaleza ha provisto a nuestro planeta de un escudo protector, y además las llamaradas solares son fenómenos comunes. Vamos a revisarlos un poco.

En primer lugar es necesario tener en cuenta que el Sol es una estrella, y como tal está hecha de plasma. El plasma es un estado especial de la materia, podríamos decir que es algo como una etapa intermedia entre líquido y gas, donde las partículas que lo conforman se encuentran ionizadas. Que una partícula esté ionizada quiere decir que posee carga eléctrica.

El Sol, como cualquier cuerpo celeste, rota en torno a su propio eje. Sin embargo, aquí comienzan los problemas: un cuerpo sólido, como la Tierra, cuando rota se conforma de manera distinta a un cuerpo de plasma o gaseoso. En un objeto de plasma como el Sol se genera un fenómeno llamado rotación diferencial, lo que significa que las zonas ubicadas en el ecuador rotan más rápido que el resto (los planetas gaseosos, como Júpiter, también presentan este tipo de rotación). Esto genera diferentes perturbaciones en la estrella, dando paso así a la formación de manchas y, en algunos casos, llamaradas o, mejor dicho, eyecciones de material.

Estos fenómenos no ocurren de manera aleatoria. Al estar relacionados con la rotación del Sol, este posee ciclos, tanto para las manchas como para su actividad en general, en donde se concentran las llamaradas. Normalmente, este ciclo solar dura aproximadamente 11 años, y ahora estamos saliendo de un periodo de actividad máxima. Es por eso que no debería extrañarnos mayormente la presencia de tormentas solares.

Sin embargo, todos hemos escuchado alguna vez que estas tormentas son riesgosas para la vida en la Tierra, pudiendo en primer lugar afectar a los satélites que la rodean (lo que lleva a fallas en las comunicaciones) pero también, en casos extremos, que podrían llegar a arruinar todo el sistema de abastecimiento eléctrico del planeta. ¿Cuánto de cierto tiene esto?

Es verdad que las eyecciones de masa solar son peligrosas, pero la Tierra tiene su modo de protegerse, o de otra forma la vida en esta no habría sido posible. La protección de la Tierra corresponde al campo electromagnético que la rodea, debido a la composición del núcleo metálico de nuestro planeta.

Este enorme escudo protege al planeta de las cargas electromagnéticas procedentes del Sol. Es también gracias a este campo magnético que se generan las hermosas auroras, al quedar atrapadas partículas cargadas (notar que el campo magnético se acerca a la Tierra en sus polos. Es por eso que ahí se observan las auroras).

Como pueden ver, estamos bastante protegidos. El campo magnético de la Tierra resulta muy efectivo para protegernos de las llamaradas de nuestra estrella. ¿Es probable que por esta época haya un aumento de la actividad solar? Si, por los ciclos propios del Sol. ¿Podría una de estas tormentas solares causar un caos telecomunicacional a nivel planetario? Es posible. Poco, pero posible. Sin embargo, estas llamaradas en ningún caso llegarán a tocar nuestro planeta, como sugieren algunos títulos de noticias sensacionalistas, sino que serán sus partículas cargadas las que llegarán a nosotros y pueden afectar las comunicaciones. Leí por ahí que en el ártico estaban desviando vuelos comerciales. La razón de esto es que, al ser una llamarada fuerte, es posible que la carga eléctrica que se genere afecte los sistemas de comunicación de la nave, lo que siempre es un riesgo. Pero no significa que el avión esté en riesgo de ser bombardeado por materia solar.

De hecho, la tormenta solar más potente de la que se tiene registro fue el 28 de agosto de 1859, y los mayores daños que causó fueron auroras boreales intensas (¿y eso es malo?) e interrupciones en la línea de telégrafo. Hoy por hoy dependenmos mucho más de las telecomunicaciones, y es posible que una tormenta de esas proporciones genere un poco más de problemas en ese aspecto, pero más allá de eso es poco probable que hayan daños.

Asi que, ya saben: las tormentas solares son fenómenos normales, que han existido siempre pero que hoy tienen más cabida en la prensa (sobretodo este año 2012, me imagino que se viene una seguidilla de noticias exaltando fenómenos comunes). ¡No temas! Son ciclos normales, y nuestro amoroso planeta nos tiene protegidos. ¿Qué mejor? A mi, las tormentas solares sólo me dan ganas de vivir más cerca del Polo, para poder observar una aurora!

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Fran

Fran

Chilena, estudiante de astronomía; amante de la ciencia, el pensamiento crítico y la literatura. Me gusta difundir la ciencia y la razón, por sobre todas las cosas.

2 Comments

  1. January 26, 2012 at 4:56 pm —

    Quizás la idea de que una llama solar llegue a la tierra se deba a la poca capacidad que tenemos de comprender las distancias en el espacio. Son tan inconmensurables para nuestro cerebro que no podemos ni imaginarlas.

    Saludos!

  2. January 27, 2012 at 2:22 am —

    Gracias por la explicación Fran, está muy clara.
    Como dices, habrá que afirmarse pues se nos viene un año lleno de anuncios milenaristas. ¡que al menos sirva para dar a conocer algunos fenómenos poco habituales pero muy interesantes!
    Muchos saludos,

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