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Tercer Grado: Materializador Automático de Sueños

La cosa se esta poniendo calientita con esto de la piratería en Internet. Primero, la masiva protesta contra las propuestas SOPA y PIPA que felizmente han sido pospuestas en el Senado y la Cámara de Representantes de Estados Unidos, luego, el cierre del sitio de descargas Megaupload por el FBI, y el consecuente bloqueo temporal de las página web de esta institución por parte del grupo de hacktivistas Anonymous, y ahora, escuchamos que Pirate Bay, uno de los sitios más populares para la piratería de contenido digital, anuncia la creación de una nueva categoría, Physibles, para la descarga de archivos que se pueden utilizar para crear objetos físicos con una impresora 3D.

El término “impresión 3D” engloba a una serie de tecnologías con las cuales se pueden fabricar objetos tridimensionales por medio de la deposición sucesiva de capas de algún material, basadas en un modelo digital del objeto deseado. La manera en que cada capa se fabrica y se adhiere a la capa siguiente depende del tipo de instrumento y el material que se use. Por ejemplo, en algunos casos se esparce una capa de polvo (resinas, polímeros, metales, o cerámicos) y se inyecta selectivamente un agente adhesivo, o se sinteriza el medio para formar un sólido. En otros, se extruden delgados filamentos de polímero fundido. Una vez terminada una capa, la altura de la plataforma que sostiene al objeto se modifica gradualmente para continuar con la siguiente capa.

¿Qué por qué es importante? Entre otras cosas, porque se espera que esta tecnología promueva la economía a pequeña escala al disminuir drásticamente el precio de producir un solo objeto. Así, podremos fabricar objetos altamente personalizadas o singulares, disminuyendo el riesgo de sacar un nuevo producto al mercado y fomentando la innovación. Más aun, esta tecnología nos permite fabricar objetos que hoy en día simplemente no se pueden fabricar. ¿Cómo qué?

Bueno, qué tal este video de una conferencia TED donde el Dr. Anthony Atala habla sobre la posibilidad de fabricar órganos humanos por medio de la impresión de células provenientes de cada paciente (el órgano que fabrica en el video no es funcional):

O qué tal la posibilidad de mandar impresoras 3D a las estaciones espaciales para fabricar instrumentos, partes, satélites e incluso naves espaciales, llevando solo el material base necesario para la impresión.

¿No los he apantallado todavía? Qué les parece imprimir conchas para cangrejos ermitaños (el suministro de conchas a nivel mundial está decayendo, haciendo que estos crustáceos, que no producen sus propias conchas, tengan problemas de bienes raíces), y ya que estas de camino a la playa, usar un bikini fabricado con esta tecnología.

¿Prefieres evitar el sol? Porqué no quedarte en casa a cocinar, utilizando uno de los prototipos desarrollados por Cornucopia para hacer gastronomía digital.

Bueno, quizá el asunto de la gastronomía digital pueda parecerles algo snob, pero otro potencial uso de esta tecnología en la industria alimenticia es fabricar carne artificial, de la misma manera que se podrían fabricar órganos para transplantes, evitando así algunos de los dilemas éticos que algunas personas tienen con el consumo de animales.

O qué tal que simplemente se te perdió el abrelatas y en cuestión de minutos puedo descargar un archivo e imprimir un abrelatas nuevecito directo en tu impresora personal. ¿Nada mal eh?

Claramente algunas de estas aplicaciones están a varios años de hacerse realidad, pero muchas de ellas ya están al alcance de particulares a través de proyectos como RepRap, y compañías que producen estas impresoras para uso doméstico, como Makerbot Industries.

Para los que no nos alcanza para la impresora todavía, existe la opción de usar una de las compañías que ofrecen servicios de impresión en línea, como Shapeways, Solidoodle o Sculpteo. Simplemente subes un archivo con tu diseño a su página web, y ellos lo imprimen y te lo mandan por correo. Si quieres saber más sobre cómo diseñar objetos para impresión en 3D, en este post de MadArtLab Steve D dan un buena introducción al tema (en inglés). Después, si quieres verte generoso, puedes compartir tu diseño en Thingiverse.

Y es aquí donde viene la parte delicada, porque la facilidad con la que alguien puede copiar un archivo y producir replicas idénticas de objetos con una impresora 3D probablemente resultará en un sinnúmero de batallas de propiedad intelectual, dándole gran relevancia al anuncio por parte de Pirate Bay.

Por el momento, la sección de Physibles tiene unos cuantos archivos para descargar, pero esto es solo el comienzo de lo que llaman el siguiente paso en la reproducción de forma digital a forma física.

En su blog, Pirate Bay le da un visión humanitaria a su decisión (la traducción es mía):

“El beneficio para la sociedad es enorme. No más enormes envíos de mercancía alrededor del mundo. No más envíos para regresar productos dañados. No más labor infantil. Podremos imprimir comida para alimentar a la población hambrienta. Podremos compartir no solo una receta, sino una comida completa.”

Bueno, quizá se les pasa la mano un poquito. La impresora, al fin y al cabo, no imprime comida así de la nada, pero sí nos deja muchas preguntas por responder. Después de todo, cuando se habla de tecnologías emergentes es un poco difícil predecir la verdadera utilidad y el impacto que tendrán.

¿Cuál crees que será el impacto de esta tecnología en la sociedad? ¿Qué usos crees que se le dará? ¿Transformará alguna industria? ¿Quién se beneficiará y quién se verá afectado? ¿Cómo alterará la piratería de objetos a la sociedad? ¿Y finalmente, si ahorita tuvieras una impresora, cuál sería el primer objeto que imprimirías?

La imagen de cabecera viene de aquí.

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Fugaces 30/01/12

lucy

lucy

Nacida en México, Luciana siempre ha tenido interés por temas científicos, al grado de tener la osadía de navegar el circuito académico durante la última década. Sin visos de lanzar el ancla en un área específica, ha metido mano en temas que van de materiales, a nanotecnología y últimamente en biotecnología. La vida no corre prisa, y entre inmersiones a las obscuras aguas del trabajo experimental, esta rata de laboratorio tratará de subir a la superficie para tomar un poco de oxígeno y perspectiva al escribir para escéptica.

3 Comments

  1. January 27, 2012 at 2:53 pm —

    Egoistamente, yo quiero poder imprimir en mi casa tacos al pastor como el taquero manda. Increíble, pero no se puede encontrar un buen taco al pastor de este lado del charco.

    En serio, poder imprimir instrumentos médicos en zonas remotas me parecería una buena forma de empezar a usar esta tecnología.

  2. January 27, 2012 at 7:33 pm —

    Para quien quiera leer una versión totalmente desmelenada del asunto, con impresoras con resolución atómica, “La era del diamante: manual ilustrado para jovencitas”, de Neal Stephenson.

    El uso actual más habitual es el prototipado. Las piezas impresas puede que físicamente sean malillas (poca precisión, material demasiado blando) pero valen como primera unidad, para ver que todo encaja, de modo que hacer modificaciones es fácil. Luego ya se fabrican en serie por procedimientos más tradicionales.

  3. February 9, 2012 at 2:44 pm —

    Encontré esta noticia sobre el primer trasplante de mandíbula hecha con impresora 3D con polvo de titanio!

    http://blogs.elmercurio.com/cienciaytecnologia/2012/02/08/primer-trasplante-de-mandibula.asp

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