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Los Marcianos Llegaron Ya

Hoolaaa, holaaa, holaaa….¿Hay alguien ahí afuera?

¿Qué te parecería ser parte de la búsqueda de vida inteligente en otros planetas? Si estas brincando en tu asiento tipo Hermione Granger hoy es tu día de suerte porque el premio TED ha lanzado este mes SETILive, un sitio donde el público puede revisar por primera vez los datos recolectados por el Arreglo de Telescopios Allen en busca de señales de vida en alguna parte de nuestra galaxia. La iniciativa fue creada a partir del deseo que formuló la astrónoma Jill Tarter de “impulsar a los terrícolas en todas partes a volverse participantes activos en la búsqueda suprema por compañía cósmica”, al ganarse dicho premio en el 2009.

La cosa está así: el Arreglo Allen detecta señales en un amplio rango de frecuencias que su sistema automatizado de detección no puede procesar por estar en un rango del espectro donde hay mucha interferencia con la radio frecuencia generada aquí en la Tierra. La esperanza es que el ojo humano sea mucho más capaz de distinguir anomalías en los datos. Así pues, la idea es que un ejército de humanos con mucho entusiasmo y poca vida social analicen y categoricen imágenes provenientes de los radio telescopios al ser apuntados a estrellas de interés. Las blancos iniciales son aquellos candidatos a exoplanetas que han sido recientemente descubiertos por el telescopio espacial Kepler de la NASA.

La idea de utilizar radio frecuencias para contactar vida extraterrestre parece haber sido concebida originalmente por Nikola Tesla, en 1896. De hecho, Tesla y posteriormente Marconi, reportaron haber detectado radio señales que asumieron venían de Marte. La era moderna de SETI (Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre, por sus siglas en inglés) inició en 1959, cuando Guiseppe Cocconi y Philip Morrison escribieron un artículo en Nature que recibió publicidad incluso afuera de la esfera científica, describiendo la posibilidad de mandar radio mensajes para comunicarnos a través de distancias interestelares. El argumento se basa en que las ondas de radio pueden atravesar grandes distancias, requiriendo poca energía para ser emitidas, y a su vez disipando poca energía en su trayecto. Los radio astrónomos, fascinados por recibir tal muestra de atención, corrieron a sus telescopios a buscar patrones en la señales de radio que llegaban a la Tierra. El primero en conducir dicha búsqueda fue Frank Drake en 1960, quien apuntó su telescopio a dos estrellas cercanas, Tau Ceti y Epsilon Eridani, utilizando la “frecuencia mágica” de 1420 MHz, llamada así por estar en una región del espectro electromagnético con poco ruido, y por corresponder a la principal línea espectral del hidrógeno. Un año después, dicho astrónomo presentaría la ahora famosa ecuación de Drake, que nos da un estimado del número de civilizaciones que podríamos encontrar en nuestra galaxia.

A riesgo de sonar como Sheldon Cooper, la ecuación de Drake dice más o menos lo siguiente:

Empezamos primero con el ritmo de formación de estrellas en nuestra galaxia, R*. Este número lo multiplicamos por la fracción de dichas estrellas que tienen planetas en su órbita, fp. Al resultado lo multiplicamos por el número de planetas en la zona habitable, o dicho de otra manera, el número de planetas que tienen las condiciones necesarias para albergar vida, ne. Luego, multiplicamos por la fracción de dichos planetas que de hecho lograron la evolución de vida, fl, y después por la fracción de estos que lograron la evolución de vida inteligente, fi. A lo que nos resta lo multiplicamos por la fracción de dichas civilizaciones que pudieron haber logrado generar la tecnología necesaria para comunicarse a través del espacio, fc. Finalmente, introducimos el lapso de tiempo que una civilización inteligente y comunicativa puede existir, L, y ya está, tenemos un estimado del número de civilizaciones que están esperando una llamadita, o por lo menos, un blip en el espectro electromagnético, N.

N = R* × fp × ne × fl × fi × fc ×L

¿Entendido? ¿No? Bueno, aquí les pongo a Carl para que se las explique con más calmita.

¿Ya estuvo? Bien. Como podrán darse cuenta, la cosa no es tan sencilla como se las planteé inicialmente. Parte del problema está en estimar adecuadamente las variables representadas en la ecuación de Drake. Con la tecnología actual se puede estimar razonablemente bien algunas de estas variables: se cree que aproximadamente 1 nueva estrella nace cada año, que la fracción de estrellas con planetas en su órbita es cercana a 0.4, y que el número de planetas habitables en cada sistema es alrededor de 2, aunque nuestro concepto de zona habitable ha estado cambiando radicalmente en los últimos años. El resto de los términos es prácticamente un juego de azar.

Claramente, no tenemos manera de medir la fracción de planetas que han desarrollado algún tipo de vida. Drake asume que la vida es inevitable una vez dadas las condiciones necesarias y por lo tanto fl es igual a 1, pero muchos astrobiólogos son mucho menos entusiastas que Drake en este respecto.

Los expertos también difieren en cuanto a la fracción de vida que es inteligente. Algunos creen que fi debe de ser muy pequeña, ya que de todas las especies que han habitado la tierra sólo el hombre es inteligente (aunque nuestra inteligencia sea bastante debatible en muchas ocasiones). Otros opinan que la evolución de todas estas especies necesariamente tenía que resultar en una especie inteligente como la nuestra, es decir, que la vida tiende a volverse inteligente (fi = 1).

¿Qué fracción de la vida inteligente desarrolla civilizaciones que puedan y deseen comunicarse con nosotros? ¿0.001, 1, 0.1? Escoge un número al azar. Lo mismo va por el tiempo promedio que una de estas civilizaciones puede existir. Nosotros llevamos únicamente unos 60 años emitiendo señales. ¿Cuánto tiempo más nos queda antes de que el azar nos juegue la misma suerte que a T-Rex? ¿O acaso los humanos terminaremos siendo víctimas de nuestra propia tecnología?

La variabilidad de los estimados que la ecuación de Drake puede arrojar acerca de la relativa abundancia o escasez de vida extraterrestre inteligente y parlanchina en nuestra galaxia ha hecho que haya muchos detractores de la búsqueda de vida extraterrestre inteligente. De hecho, por décadas los científicos involucrados en este campo han tenido que luchar contra la etiqueta de pseudociencia. Además de los problemas con la ecuación de Drake (que al fin y al cabo se considera más que una hipótesis científica comprobable, un punto de partida para tratar el tema) algunos críticos no están de acuerdo con la metodología utilizada para la búsqueda, mientras otros cuestionan la limitada definición de ‘inteligencia’ que se asume en dicha búsqueda. ¿Quién nos dice que E.T. debe de tener el mismo tipo de estructuras cognitivas, la conciencia, o inteligencia similar a la nuestra para poder comunicarnos, o incluso detectar a él/ella/eso. ; Otros están preocupados en qué pasaría si en verdad entabláramos comunicación con una civilización extraterrestre. La teoría de los involucrados en la búsqueda es que si logramos detectar una señal extraterrestre probablemente provenga de una civilización mucho más avanzada que nosotros, ya que la tecnología utilizada en la búsqueda es tan rudimentaria que probablemente logremos detectar únicamente señales fuertes que hayan sido transmitida por varios milenios. Tomando esto en cuenta, hay muchas personas que no creen que nos convenga establecer comunicación con una civilización tanto más poderosa que la nuestra.

A todo eso, tú que opinas: ¿te entusiasma la idea de SETILive lo suficiente para participar en el proyecto?¿crees que la búsqueda de vida extraterrestre inteligente vale la pena, o estamos perdiendo el tiempo? ¿Te parece acertada la metodología para buscar vida extraterrestre? ¿Te parece peligroso encontrar vida extraterrestre, o crees que deberíamos estar transmitiendo nuestra localización a los cuatro vientos?

La imagen de la cabecera viene de aquí. El título del post esta inspirado en el famoso cha cha cha que lleva el mismo nombre; lo recomiendo ampliamente para animar su tarde de viernes.

http://www.youtube.com/watch?v=PFvaUrdzsHo

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Fugaces 19/03/12

lucy

lucy

Nacida en México, Luciana siempre ha tenido interés por temas científicos, al grado de tener la osadía de navegar el circuito académico durante la última década. Sin visos de lanzar el ancla en un área específica, ha metido mano en temas que van de materiales, a nanotecnología y últimamente en biotecnología. La vida no corre prisa, y entre inmersiones a las obscuras aguas del trabajo experimental, esta rata de laboratorio tratará de subir a la superficie para tomar un poco de oxígeno y perspectiva al escribir para escéptica.

4 Comments

  1. March 16, 2012 at 4:48 pm —

    A mi me gusta la iniciativa. No creo que me inscriba para ayudar en la búsqueda, pero doné dinero para volver a conectar el arreglo de telescopios Allen.

  2. March 17, 2012 at 7:57 am —

    También en zooniverse existe otro poryecto para buscar exoplanetas catalogando las curvas de luz, revise solo un 60%. 

    • March 17, 2012 at 6:36 pm —

      ¡Es cierto, se me olividó comentarlo en el post! 😀
      Zooniverse tiene varios proyectos en los que también puedes clasificar los tipos de galaxia por medio de las imágenes provenientes del telescopio Hubble, clasificar cráteres en la luna, probar modelos climáticos, o tratar de identificar diferentes sonidos de ballenas. Yo todavía no he probado ninguno de ellos, pero cuando tenga un poco de tiempo lo hago.

  3. […] y más variables son las que se toman en cuenta para la ecuación de Drake , esta fórmula tiene el propósito de estimar la cantidad de civilizaciones en nuestra galaxia que […]

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