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Ciencia para el Coyote

¿Recordáis los dibujos del Coyote y el Correcaminos? A mi me fascinaban las series de animación clásicas, más que las modernas. Era feliz viendo a Bugs Bunny, a Mickey, Pedro Picapiedra y, especialmente, al Coyote.
Me llamaba la atención el poco apego que tenía este personaje por las leyes de la naturaleza, especialmente las leyes de la física. Pero sobre todo, me fascinaba que utilizase cantidades tan absurdas de explosivos para que al final se fuera todo el plan al garete. Pero mi mente infantil no podía imaginar todavía todo lo mal que lo estaba haciendo mi amigo Coyote con los explosivos, eso lo descubrí más tarde…

Ahora ya soy mayor (aunque no mucho) y mis preferencias académicas me han llevado a estudiar sustancias explosivas, como las que utiliza el amigo Coyote. A pesar del cariño que le profeso, debo señalarle sus errores con la esperanza de que algún día los subsane y consiga atrapar al Correcaminos, o al menos hacerle volar por los aires y librarse de su molesto "Beep, beep!".

Y qué mejor que un vídeo para explicar lo que hace mal el Coyote:

http://www.youtube.com/watch?v=CBejlHHppz8

El Coyote tiene nalgas de acero.

Suponiendo que el propelente de los cohetes sobre los que se sienta mi amigo sea la pólvora, al menos se le debería quemar el trasero al pobre. ¿Por qué? Porque cuando la pólvora deflagra (si, no explota, solo se quema muy rápido, a velocidades subsónicas) alcanza temperaturas de 2300 ºC.
Al deflagrar también produce gases (dióxido de carbono y nitrógeno, principalmente) a alta presión y temperatura, lo que hace que el cohete pueda salir disparado para cazar al Correcaminos.

Dobles explosiones.

Hablando del mismo cohete de antes, con la pólvora como propelente, ahora explota cuando no debe.
Como ya he dicho antes, la pólvora no detona, sino que deflagra, la reacción de descomposición se va propagando por el explosivo a partir de la mecha de manera uniforme. Esto no quiere decir que los explosivos deflagrantes no se puedan activar por impacto, la pólvora puede, pero no de la manera que aparece en el vídeo. La pólvora es sensible al impacto y basta con una energía de 10 Joules para iniciarla.
Si volvéis a verlo, comprobaréis que la detonación se produce una vez que el Coyote ha penetrado en la roca de la montaña unos metros, y esto no podría ser ya que de producirse tendría que hacerlo cuando el cohete choca con la pared de la montaña. En ese momento se aplicaría la energía necesaria a la porción de pólvora que quedase sin iniciar y podría dar lugar a una segunda deflagración como consecuencia del choque.

Pelotas explosivas… a veces.

Esto quizá sea la causa por la que Will E. Coyote demandó a la empresa ACME, ¡las pelotas de tenis explosivas explotan cuando les da la gana! ¿Habéis visto que explotan al chocar contra el cactus y no contra la raqueta? ¿Qué clase de magia es esta?
Para empezar, vamos a calcular la energía aproximada que se imprime a la pelota cuando se golpea con la raqueta. Considerando que la pelota está en reposo y que la energía con la que se golpea es la misma con la que sale despedida justo después del golpe (esto no es así, habría disipación de energía en forma de calor, la elasticidad del choque también cuenta, etc.). Aplicando la famosa fórmula para la energía cinética, con una masa de la pelota de 57 gramos y una velocidad de 50 metros por segundo (siendo generosos, porque el Coyote no tiene mucho músculo y Venus Williams le superaría sin problemas), obtendríamos una energía de algo más de 70 Joules, siete veces la energía necesaria para iniciar la pólvora por impacto, por ejemplo.
Otros explosivos que podrían usarse en la pelota serían la trilita (el famoso TNT) con 15 J de sensibilidad al impacto; o la pentrita (PETN) con algo menos, 6 J; o, ya puestos, la poco recomendable nitroglicerina con solo 0,3 J de sensibilidad al impacto.
Por tanto, ¿la pelota explotaría? Sí, y tanto, pero no le daría tiempo a llegar al cactus, sino que explotaría cuando el Coyote la golpea con la raqueta.

Y esto es solo lo que ocurre en el ¿último? capítulo, imaginad todas las ofensas que comete el Coyote contra la física, los explosivos y la ciencia en general. Con tan poco apego por la ciencia no me extraña que el pobre no pudiese capturar nunca al molesto Correcaminos, claro que en esto también tienen mucho que ver los productos defectuosos de ACME, que podría estar a la altura de la farmacéutica Boiron en cuanto a multinacionales del timo.

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silvialba

silvialba

Minera, atea agnóstica, estudiante a ratos y escéptica a tiempo completo.

6 Comments

  1. April 4, 2012 at 10:21 am —

    […] Ciencia para el Coyote esceptica.org/2012/04/04/ciencia-para-el-coyote/  por eclectico hace 5 segundos […]

  2. April 4, 2012 at 10:24 am —

    […] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos Ciencia para el Coyote esceptica.org/2012/04/04/ciencia-para-el-coyote/  por eclectico hace […]

  3. April 4, 2012 at 10:40 am —

    Para física loca, la secuencia de la catapulta http://www.youtube.com/watch?v=7ujiV7l18zU

    • April 4, 2012 at 10:48 am —

      Las catapultas las carga el diablo, y más si las construye el Correcaminos 😀

  4. May 13, 2012 at 3:56 am —

    Bueno, quizá sea mejor que nunca llegue a atrapar al Correcaminos… http://www.youtube.com/watch?v=PuAGcgdzSNk 😛

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