Spanish Inquisition

Tercer Grado: El camino al escepticismo

"Vas a ver que te va a gustar" No, esa no fue la frase con la que me convencieron de probar drogas duras, fue la frase que me inició en el escepticismo. Me lo dijo mi hermano y se refería a que debería oír el podcast de Skeptic's Guide to the Universe. Y tenía razón. Desde el primer capítulo que oí, sabia que había encontrado a mi gente.

He oído a muchos escépticos decir que habían sido escépticos desde antes de saber que había un término para describir su forma de pensar. También sé de muchos casos de gente que creía en visitantes de otros planetas, cristales mágicos, energías curativas o lo que sea hasta que un buen día, por la razón que sea, se dieron cuenta que estaban equivocados.

Yo no puedo decir que era totalmente escéptica desde antes de considerarme escéptica. Sabía que ciertas cosas eran timos (la astrología, los fantasmas, los extraterrestres), dudaba de algunos otros (la acupuntura, aromaterapia) pero la mayoría de las cosas ni siquiera me había detenido a pensar en ellas. Por eso, me pasé el primer año de intensiva escucha de podcasts y lectura de blogs constantemente recriminándome a misma por la cantidad de cosas que veía diariamente que no me había dado cuenta que no tenían ni pies ni cabeza.

Por suerte, nunca fui víctima (constante) de charlatanerías. Tomé homeopatía solo una vez, si compré algún cristal fue porque era bonito y solo leía el horóscopo por reírme un rato. Creo que lo único que realmente me sacó dinero y que todavía a veces me siento tentada a creer es en la cosmética y sus promesas de combinar los secretos de belleza de las geishas con la ciencia más
avanzada para minimizar mis poros y dejar mi piel visiblemente más joven.

Como es viernes, día de Tercer Grado, te cedo la palabra para que nos cuentes cómo fue que llegaste al escepticismo. ¿Cómo encontraste otros escépticos? ¿Creías en algo que ahora sabes que es charlatanería? ¿Que echas de menos creer?

La imagen de la cabecera viene de aquí.

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Fugaces 09/04/12

Daniela

Daniela

Born and raised in Mexico City, Daniela has finally decided to abdicate her post as an armchair skeptic and start doing some skeptical activism. She is currently living in Spain after having lived in the US, Brazil and Italy. You can also find her blogging in Spanish at esceptica.org.

7 Comments

  1. April 6, 2012 at 11:45 am —

    Bueno, yo era más o menos semiescéptico porque había ido viendo como todas las magufadas que me bendieron de chaval (Dios, los OVNIS, las energías místicas, la telepatía…) se iban quedando en nada. Pero mi conversión definitiva vino de la mano de Stephen Jay Gould. Cuando descubrí sus ensayos (primero lei "Dientes de gallina y dedos de caballo", luego fue cayendo el resto) aprendí a analizar y pensar críticamente en todo, empezando por mi propio trabajo.
    Por cierto, siempre que veo en algúna nunciop que tal o cual crema de belleza tiene "oxígeno activo" me pregunto ¿es que el resto del oxígeno es tirando a vaguete y perezoso, y por eso lo trincamos al respirar?

  2. April 6, 2012 at 11:45 am —

    AY! Ese "bendieron" me perseguirá hasta el fin de lso tiempos. COmo lo lea cierta amiga mía me forra a collejas.

  3. April 6, 2012 at 3:46 pm —

    Yo ni recuerdo cómo fue mi paso al excepticismo. Sé que de a poco me fuí separando de la religión de mis padres (Catolicismo) y posiblemente haya ayudado el hecho de que mi viejo cada vez le presta menos atención a las tradiciones religiosas (mi madre en cambio sigue yendo a misa y ahora hace yoga).
    También, desde chico me incentivaron a hacer cosas técnicas, jugaba con cajas y armaba casas con ventiladores hechos de hélices y motores que les arrancaba a mis juguetes. Me atraía más un martillo que un autito, cosas así. Y finalmente terminé asistiendo a una escuela técnica y actualmente estudio ingeniería civil.
    Aunque en ese proceso me mandaron a catequésis, fui parte de un grupo de Acción Católica y mi primaria la hice en una escuela Luterana. También creí en un tiempo en los signos de la astrología, en cristales y otros engaños. Creo que lo que dió el puntapié final a mi excepticismo fue internet, fue con éste que de a poco empecé a leer cosas realmente interesantes y no "charlatanería".
    Respecto a extrañar, no sé si extraño creer en algo; pero si puedo decir que me siento un poco aislado cuando todos hablan de cosas que sé que son mentiras y no poder decir "eso no sirve" o "eso es un engaño" y debatirlo inteligentemente, simplemente tengo que quedarme callado (o hablar y ser atacado, lo he intentado muchas veces).
    Pero prefiero ser un paria a vivir en una nebulosa de mentiras, ilusiones y engaños.

  4. April 7, 2012 at 6:24 pm —


    Mi camino al escepticismo no fue tan sencillo, de chico creía en la iglesia católica y también en mas de una magufada.
     
    Cuando chico recuerdo que me regalaron un libro llamado "Tu primera Biblia" y dado que me gustaba mucho leer lo leí y adopte la religión católica, ninguno de mis padres era demasiado creyente y sin embargo yo por mi cuenta había decidido que quería hacer la catequesis y la confirmación. Sin embargo siempre tuve mayor confianza en las pruebas que me daba la ciencia que en lo que me decían en las clases de catequesis, trataba de convencerme a mi mismo que la ciencia y la religión no eran opuestas y que la biblia solo hablaba en forma metafórica.
     
    Me extasiaba con los libros sobre la naturaleza, las civilizaciones antiguas, etc. y me costaba creer que todo aquello fuera simplemente producto de la casualidad, luego cuando aprendí mas sobre astronomía ya no me parecía tan raro que halla vida en uno de entre tantos millones de planetas y estaba seguro de que debía haber vida en algún otro planeta aunque seguía creyendo en que tenia que haber algún dios.
     
    Creo que la primer decepción vino a los 13 años cuando comencé a leer el antiguo testamento, ya había leído el nuevo testamento y quería terminar también el antiguo, pero nunca pude pasar del levítico, me parecía que los castigos que aquel dios tan bondadoso infligía eran no solo demasiado excesivos para alguien que se presumía que era excelsamente benévolo sino incluso crueles. Deje de creer que la biblia era la palabra de dios y me distancie de la iglesia pero seguía creyendo que había algún dios (aunque ya no se parecía en casi nada al dios católico) aunque ya tenia muchas dudas.
     
    El golpe definitivo fue cuando leí "El mundo de Sofia" con 14 años, magnifico libro de Jostein Gaardner. Fue cuando termine de darme cuenta de que había formas racionales de buscar como ser mejor persona y no era necesario creer en algún dios particular, vi como muchas personas creyendo en distintos dioses o en ninguno a lo largo de la historia trataban de encontrar respuestas a todas las cosas por medio del uso de la razón y llegaban a conclusiones a veces similares y a veces opuestas pero sin importar realmente cual fuera el dios en cual creían. Una de las cosas que mas me torturaba cuando chico era no estar seguro de si me comportaba bien para evitar un castigo o porque realmente trataba de hacer lo correcto, cuando deje de creer en dioses me libere de aquella preocupación y de muchas otras.
     
    Creo que siempre fui escéptico al menos en parte en el sentido de que siempre que ciencia y religión estuvieron enfrentadas elegí ciencia, creía que la religión tenia importancia en cosas como la moral pero no creía que la iglesia tuviera siempre la razón en cuestiones materiales, haber leído de pequeño como habían ridiculizado a Darwin y presionado a Galileo ayudo mucho en ello.

  5. April 8, 2012 at 8:48 pm —

    Me hice exceptica cuando comprendí que el príncipe azul no solo no existía, si no que además no lo necesitaba para sentirme completa. Tras el primer desengaño vinieron todos los demás, fueron cayendo todos los mitos hasta darme cuenta de que el bien y el mal son pura invención cultural. Desde entonces vivo mejor. 

  6. April 9, 2012 at 5:59 am —

    Mi camino a  considerarme escéptico fue bastante largo, podría nombrar entre mis influencias más tempranas a "El Mundo de Beakman" cuando era pequeño. También recuerdo que disfrutaba mucho todo documental que tratara sobre tecnología, astronomía, biología o ciencias en general… Por internet fue como llegué a "esceptizarme" completamente. Me parece mucho que los primeros blogs escépticos que visité fueron Proyecto Sandía y La Ciencia y Sus Demonios. En general, lo que me trajo al escepticismo fue la divulgación científica, más que el debunking de charlatanerías y magufadas. Y actualmente, mis conocidos escépticos son 99% gente que escribe/comenta en blogs de este tipo =).
    ¿Creías en algo que ahora sabes que es charlatanería?
    Cuando pequeño, por nacer en una familia cristiana, creí en el dios de la Biblia. Por suerte no me inculcaron la creencia literal de esas escrituras (a pesar de que en mi colegio Adventista sí insistieran en eso). De a poco me fui deshaciendo del peso muerto de la religión, considerando cada vez más que tal o cual cosa era una "metáfora", hasta que me di cuenta de que me quedaban puras metáforas, y nada en concreto XD.

    Lo que sí considero importante es que cuando chico creía que lo de los espíritus, la adivinación y otras cosas eran mentiras, pero simplemente porque me dijeron "eso es falso" (de la misma forma que creí en dios porque me dijeron "eso es verdadero"). Pienso que es muuuy diferente creer que no comparado con no creer producto de una reflexión crítica. Y considero que ese es el mayor beneficio del escepticismo y el pensamiento crítico: el método más que el resultado.

  7. April 9, 2012 at 10:24 pm —

    Siempre fui de cuestionar cosas, de creer a medias. Fui catolica alrededor de 3 a 6 meses cuando tenia 7 años, me acuerdo que despues de eso yo creia en Harry Potter y el mundo de los magos (lamentablemente, nunca me llego la carta a los 11 u_u), tambien creia que podia levitar, osea, yo creia que cuando saltaba me mantenia más en el aire que las otras personas y que con los años desarrollaria poderes magicos, o super poderes… No ayudaba que mi serie favoritas fueran X-men, Sabrina la bruja adolecente, Sailor Moon y otras que seguian la misma premisa de una persona normal que cuando llega a la adolecencia desarrollaban poderes. Cuando creci y desarrolle la habilidad de reconocer la realidad de la ficcion deje de creer en eso, pero me seguia encantando la fantasia, y así empece a estudiar mitologia y teologias distintas. En esta epoca todavia creia un poco en un Dios, pero cada mes le daba distintas definisiones y/o cualidades, a veces eran varios dioses.
    Alrededor de los 10 años tire todo por la borda cuando me di cuenta que no creia realmente en nada de esos dioses que me inventaba, mucho menos en lo que los demas me imponian, así que me autodenomine atea. Pero de ahi a ser esceptica, hay otro trayecto. A partir de los 13, me volvi muy… em… impresionable? Era muy facil hacerme creer cualquier boludes. Entonces creia en la acupulcutura, en el horoscopo y, si bien no creia en ninguna religión, creia que la gente la necesitaba, y que yo era una exepción.
    A partir de los 17 empece a leer textos de epistemologia, y a partir de ahi se puede decir que comenzo mi esceptisismo.
     

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