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Houston, perdí a Randi

Ehh… perdí a Randi. Ese es el mensaje que tuve que mandar el viernes 11 de mayo desde el Aeropuerto de Barajas a los otros escépticos esperando su llegada. El vuelo en el que esperábamos la llegada a Madrid del gran ilusionista había aterrizado hacía más de una hora, él recogió sus maletas y no salió por la puerta. ¿O sí? No, seguro que no salió… no puede pasar frente a ti un diminuto señor de frondosa barba blanca, sombrero de copa con una pluma verde y pesada capa negra sin que lo veas. ¿Había hecho un acto de escapismo?

Llegué al aeropuerto muy temprano, mucho antes de la hora de aterrizaje del vuelo y me posicioné justo frente a la puerta por la que tenía que salir nuestro invitado de lujo. Por su parte, DJ Grothe, presidente de la JREF, había llegado en un vuelo anterior y le esperaba pasando la zona de cintas de maletas. Nos comunicamos por email. “¿Lo has visto pasar?”, “no, por aquí no ha pasado”, “¿Tiene móvil”, “no”, “¿se habrá ido al hotel?”, “si se fue al hotel, no ha llegado”.

Me acerco al mostrador de información. No le pueden llamar por megafonía a menos de que lo solicite la guardia civil. ¿Es momento de involucrar a la policía? La chica de información puede ver mi cara de pánico y llama a una compañera suya del otro lado de la puerta de pasajeros. Mientras la chica repite al teléfono la descripción que le he dado, busco en mi móvil y le muestro una foto de Randi. “Se parece a Papá Pitufo”, dice la chica a su contraparte al teléfono.

No, no han visto ni a Randi ni a Papá Pitufo vagando por la terminal.

Vuelvo a la puerta de salida. DJ Grothe entra y sale de la zona de pasajeros y recorremos la zona de llegadas una y otra vez. Vuelvo al mostrador de información. No han sabido nada. Finalmente, sin mayor drama, ahí está Randi. El inconfundible, pequeño pero impresionante Randi. Resaltando entre los otros pasajeros como mosca en leche. No se me escapó ni podría habérseme escapado. Se había olvidado algo en el avión y tuvo que volver hasta la sala. “Odio este aeropuerto”, me dijo.

Así empezaron el inolvidable par de días en los que tuve la oportunidad de conocer, pasear y charlar con James Randi y DJ Grothe.

Ese día, Escépticos en el Pub Madrid tuvo una edición de lujo en el habitual Irish Corner, donde tan bien nos tratan. La charla empezó unos minutos tarde ya que Randi accedió a todas las entrevistas que le propusimos. La ultima fue telefónica y Randi no dejó de responder a pesar de la presión que estábamos haciendo para ponerle el micrófono y llevarlo al escenario.

La charla fue todo un éxito. Tras una breve introducción por Luiyo y una también breve intervención de DJ Grothe en la que contó sobre los objetivos de la James Randi Educational Foundation, Randi tomó el escenario. Fue gracioso, interesante y motivador. Nos animó a no quedarnos de brazos cruzados ante la charlatanería, a escribir y denunciar la pseudociencia y a seguir avanzando el pensamiento crítico. ¡Hasta nos hizo un truco de magia! Respondió preguntas largo y tendido, y luego dio la mano y se tomó foto con todos los asistentes que así lo quisieron. Firmó fotos, libro y hasta cheques de ¡un millón de dólares! (pagaderos a quien pueda demostrar que tiene habilidades paranormales).

Por fortuna mía e infortunios ajenos, la tarea de hacer de cicerone el sábado por la mañana recayó en mi (¡por fin sirvió de algo no tener vida social!). Fuimos al jardín botánico y hablamos de su jardín en Florida, de fotografía, los colores de los lirios y de una niña llamada Mulan. Fuimos al Museo del Prado a ver el Jardín de las Delicias y hablamos sobre charlatanes, helados, detectores de bombas, souvenirs y Martin Gardner. Finalmente, los dejé en el hotel. El sábado por la tarde volaron a la siguiente parada dentro de su gira europea: Bilbao.

No sé cuando lo volveré a ver y no sé si se acordará de mi, pero este ha sido un encuentro que yo nunca olvidaré.

Randi y yo en el Real Jardín Botánico

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Daniela

Daniela

Born and raised in Mexico City, Daniela has finally decided to abdicate her post as an armchair skeptic and start doing some skeptical activism. She is currently living in Spain after having lived in the US, Brazil and Italy. You can also find her blogging in Spanish at esceptica.org.

2 Comments

  1. May 15, 2012 at 3:43 pm —

    ¡Que emoción y que ganas de haberlo conocido!

  2. May 16, 2012 at 1:29 am —

    Un personaje fantástico 🙂

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