EscepticismoMedicina alternativa

La importancia de discrepar

Me refiero sobretodo a discrepar en voz alta hacia a las pseudociencias y magufadas de a diario, las de la conversación ocasional, del comentario oportuno, a los cuales muchas veces nos quedamos callados por “respeto”, por falta de información o incluso por desidia. A primera impresión suena bastante obvio, pero generalmente es un asunto bastante delicado, si manejamos mal la conversación podemos obtener un resultado opuesto.

El objetivo no es debatir con la persona, sino hacerla pensar. Creo que el simple hecho de tener la noción de que existe una opinión diferente puede hacer que la gente cuestione sus creencias, aunque sea a nivel superficial, pero por algo se empieza. Cuesta tiempo y esfuerzo adquirir el escepticismo en nuestras mentes y nuestras vidas, más aún si creciste en un ambiente donde cuestionar las afirmaciones de los mayores por lo más absurdas que fuesen se consideraba algo malo.

La mayoría de las personas sin pensamiento escéptico (por lo menos las que he conocido, y en las cuales incluyo mi pasado medieval) tienen una opinión neutral hacia las pseudociencias en general, simplemente creen porque siempre han estado ahí y nadie ha cuestionado su eficacia. Por ejemplo, muchas personas conciben a la medicina alternativa como una opción más: “si mi médico no me cura, iré con el homeópata”. Pero cuando les preguntas qué es homeopatía no saben que contestarte. Esto ya me ha pasado más de una vez ¡y con personas dentro de mi círculo científico! Lo cual habla de una deficiencia muy grande al transmitir el pensamiento crítico donde es indispensable. Aún después de terminar la carrera, muchos estudiantes de ciencias siguen creyendo en brujería, fantasmas, ovnis y demás, a pesar de su preparación.

De mis experiencias pasadas, unas fallidas y otras prometedoras he aprendido algunas cosas básicas:

  • Respeto. Jamás vas a ganarte la confianza del otro si lo tratas como un tonto e intentas darle un sermón, inmediatamente se pondrá a la defensiva. ¡Esto es una de las cosas más importantes! Nunca te rías de él/ella, ni tomes una actitud autoritaria o paternal. No tomes la actitud “tú estás mal, yo estoy bien”. Recuerda que el objetivo no es “educar” si no hacer que ellos mismos se cuestionen.
  • Interésate en su opinión. Busca los orígenes y el porqué de sus creencias. Puede haber un cambio cuando se escuchen a sí mismos tratando de explicar por qué creen lo que creen.
  • Infórmate. Esto es clave para ofrecer cuestionamientos lógicos.
  • Trata los hechos como hechos y tus opiniones como opiniones. Tómalo como una conversación común y corriente.
  • Si es posible, utiliza el humor. Esto desarma cualquier afirmación absurda, aligera la situación y hace la conversación más fluida.
  • El escéptico no nace, se hace. No esperes una epifanía.

Estas acciones, aunque pequeñas pueden cambiar poco a poco opiniones y maneras de pensar. Y no sólo se trata de eso, sino desde evitar una simple estafa hasta situaciones que podrían comprometer la salud de la persona.

¿Qué experiencias has tenido tú? ¿Algún otro consejo?

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Fugaces 25/05/12

ileana

ileana

Bióloga, mexicana y amante de los roedores. Tiene un inusual interés por las artes plásticas y el origami. Sigue estudiando para convertirse en investigadora, pero últimamente se le ha metido el gusanillo de la divulgación científica.

8 Comments

  1. May 24, 2012 at 12:21 pm —

    Otra cosa a tener en cuenta cuando se está hablando con un alguien sobre pseudociencia es el público. Nuestro interlocutor puede ser un convencido de la homeopatía y va a ser difícil convencerle de que su experiencia personal no es prueba de nada, pero es muy posible que la gente (amigos, compañeros, etc) que estén escuchando la conversación sean neutrales. Hay que intentar llegar a esa gente, como dices, con respeto, conocimiento, interés y humor.

    • May 24, 2012 at 6:41 pm —

      Tienes toda la razón, no había pensado en la importancia de las personas que escuchan desde fuera.

  2. May 24, 2012 at 2:09 pm —

    Buenos concejos, por lo general me pongo nerviosa en esas situaciones y si no tengo confianza con la persona en cuestión prefiero sonreir y nada más, escucharla pero no asentir ni negar. Se que si discuto puedo ser bastante dura y lamentablemente prefiero evitarlo en silencio. Pero hace poco me hicieron notar que se notaba mucho mi cara de “I dont want to live on this planet anymore”
    Mi jefe leía Caballo de Troya de JJ Benitez, el tipo se lo creía de la primer a la última letra, su devoción era tremenda.
    Después de un rato de contarme sobre los viajes en el tiempo del sujeto, me dice (yo en silencio, anonadada, buscando mi tantō para hacerme el harakiri): “Usted me mira como si yo estuviera loco. Qué desconfiada que es, cual es el problema en creer? Se le nota en la cara, me mira como si fuese estúpido!”
    Le respondí que prefería conocer a creer, y que para conocer necesitaba evidencia más fuerte que solamente el testimonio de una persona… y negué rotundamente que mi mirada indicara que fuese estúpido/loco -mentira piadosa-
    Se quedó pensando, parecía medio ofendido, pero las siguientes veces que me habló del libro ya lo hacía en un tono más relativo, “el autor dice que…” en vez de “lo que pasó fue que…”

    • May 24, 2012 at 6:36 pm —

      Yo también me quedaba callada, pero después de escuchar a compañeras que pensaban llevar a sus hijos al homeópata en vez de cambiar de pediatra me decidí a hablar.
      Al principio la mayoría se molesta, es como un ataque al ego. Cualquiera de nosotros hemos estado en su lugar, cuando nos corrigen o sugieren que podríamos equivocarnos en algo. Primero nos enojamos, pero después comenzamos a pensar que tal vez la otra persona podría tener razón.
      Me encantó la respuesta que diste a tu jefe y en mi opinión resultó bastante bien.

  3. May 24, 2012 at 8:44 pm —

    En mi experiencia, una buena forma de hacer que alguien se cuestione algunas de sus creencias es tomar ideas correctas que esa misma persona haya expresado, y hacerle ver (cuidadosamente, de manera poco confrontacional) cómo se contradicen con alguna idea irracional/improbable que tenga. La ventaja de esto es que no te hace ver a ti como el que le niega, sino que es la misma persona la que se cuestiona sus contradicciones.

    Por otra parte, me ha resultado como la peor estrategia la confrontación directa del tipo “eso no funciona” porque te responden “sí funciona” y se genera una especie de escalada donde se reafirma cada vez más aquello que se cree, y por disonancia cognitiva, hace menos probable que la persona cambie de opinión.

    Y sí, generalmente una discusión cambia más a quienes la presencian que a quienes participan en ella.

  4. May 24, 2012 at 9:32 pm —

    El tema me recuerda lo que escribía Umberto Eco en El Péndulo sobre la forma como uno de sus personajes actuaba cuando en una conversación alguien mencionaba alguna anécdota para respaldar alguna afirmación poco probable.

    Jacopo Belbo, luego de escuchar atentamente a su interlocutor, Le preguntaba con toda seriedad “Pero ¿Realmente ocurrió así?”

    Una simple pregunta, pero que es suficiente para que otros participantes de la conversación enciendan su sentido critico y consideren que tan veraz y confiable es un testimonio personal para sustentar ciertas cosas.

  5. May 24, 2012 at 10:18 pm —

    Creo que lo difícil es encontrar el enfoque adecuado para cada persona. Por eso a los consejos indicados en el post les agregaría el proselitismo compulsivo: pongamos que un 1% de la gente a la que intentas aprender a razonar críticamente lo consigue: pues hazlo con 1 millón y conseguirás 10.000 escépticos!! Por eso no hay que callar, sino contestar e intentar hacer discurrir la conversación hacia donde nos interesa.
    (En mi caso me va relativamente bien, excepto con mi hermana “veterinaria homeópata”, y mi madre, también homeopatófila convencida y hacedora de potingues de flores de bach.)

  6. July 8, 2012 at 11:38 pm —

    La cuestion es llevar a la otra persona a su terreno y cambiarle su opinion por un asunto de ego..
    Se pueden ver en los comentarios de lso post como vosotros partiendo en base de que lo que creeis es lo cierto y lo bueno, y que los demas estan en terreno falso hacer que estos ultimos cambien de opinion.. No suna a nadie la libertad de pensamiento e idea??
    Quien eres tu o quien soy yo para decir que miopinion es correcta? .. ah que es cientifica..ahhhh
    ya ..entonces si yo tengo dolor de cabeza y me tomo una fanta naranja y se ma pasa, y lo hogao 100 veces y se me pasa,,, no funciona por que el sistema cientifico ni encuntra de que manera eso puede pasar o como esto sucede y por que.. siempre lo mismo.. la incapacidad de entender algo da rsultado , no que uno es incapaz sino que el otro enganya.
    Bruno,, y que? te molesta que tu madre tome flores de Bach? ha matado a alguien? es feliz cuando las prepara? esta contenta por el rsultado de esos 5 min de preparacion?? vive y deja vivir

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