CienciaEspaña

¡Nos vamos a Marte!

Faltan alrededor de dos meses para que un nuevo vehículo, Curiosity, llegue a Marte, pero dado que este jueves voy a una charla sobre el proyecto y sobre uno de sus instrumentos, me ha parecido interesante hacerle un poco de publicidad, especialmente porque el instrumento del que se nos va a hablar el jueves es de fabricación española y, teniendo en cuenta la lamentable situación de la ciencia en España, hay que aprovechar cualquier ocasión para darle un empujoncito.

La misión MSL de la NASA, el Laboratorio Científico de Marte, se lanzó el 26 de noviembre de 2011 y se encuentra viajando hacia allí. Aterrizará el 6 de agosto y se ha diseñado para operar durante un año marciano o dos años terrestres. Su misión es explorar una zona de Marte y evaluar su potencial para albergar o haber albergado vida. Es decir, no va a buscar vida, sino marcadores que indiquen su posibilidad. Para hacerlo:

  • estudiará los compuestos orgánicos del carbono, que son básicos para la vida;

  • analizará los procesos geológicos en la zona de aterrizaje;

  • estudiará los procesos atmosféricos planetarios y su evolución pasada, así como los ciclos del agua y el dióxido de carbono;

  • caracterizará el entorno de radiación en la superficie marciana, la producida por las partículas que interaccionan con el propio planeta, pero también las provenientes de eventos solares, rayos cósmicos o neutrones secundarios, con el objetivo de obtener información sobre las condiciones que se encontraría una misión tripulada.

Cuenta con diez cargas útiles para llevar a cabo estos estudios. Aunque me encantaría extenderme contando las maravillas de las cargas útiles, especialmente las de radiación, que es lo mío, voy a centrarme un poco en lo que nos va a contar el jueves Javier Gómez Elvira, Investigador Principal del proyecto REMS (Rover Environmental Monitoring Station), la contribución española a cargo del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA).

REMS es la estación meteorológica del rover y hará todo lo que se espera de una estación meteorológica: medir los cambios en la presión atmosférica, humedad, dirección y velocidad del viento, radiación ultravioleta o temperaturas. Lo hará con la dificultad que supone hacerlo en un entorno nada acogedor en el que hay grandes diferencias de temperaturas (-130 °C to +70 °C ), un entorno de radiación bastante más hostil que el terrestre y que puede afectar a la electrónica de lectura o procesamiento así como al instrumento mismo, vientos huracanados o la deposición de polvo marciano sobre los instrumentos. A los retos de diseñar un aparato que funcione en estas condiciones, se unen las restricciones de masa, porque cada kilo que se pone en el espacio aumenta el coste de la misión, y que consuma poca energía, para que no sea necesario enviar más o más grandes baterías.

REMS entrará sistemáticamente en modo de operación cada hora para tomar medidas durante varios minutos y luego volverá al modo de reposo hasta la hora siguiente. Por supuesto esto puede variar en caso de que se detecten condiciones excepcionales o ser  reconfigurado desde tierra.

Más detalles técnicos del experimento se pueden encontrar en su web científica o, para una versión más ligera a la web divulgativa.

Creo que este vídeo ilustra muy bien la misión desde su despegue hasta su aterrizaje y algo de su operación: NASA Mars Science Laboratory (Curiosity Rover) Mission Animation.

Ahora Curiosity anda por aquí: Where is Curiosity? y tiene una cuenta en twitter (@MarsCuriosity), que seguro que se pondrá muy interesante cuando esté próximo el amartizaje.

Previous post

Homeopatía v/s Medicina

Next post

La Trifuerza de Penrose

Angela

Angela

Angela es una licenciada en Física nacida en España que trabaja en el campo del Space Weather, más concretamente estudiando el efecto de la radiación espacial en satélites y misiones diversas. Cree que el mundo sería un lugar mejor si las Leyes de Newton fueran consideradas cultura general básica. Participa en la organización de la edición de Madrid de Escépticos en el Pub. En su tiempo libre le encanta leer fantasía, comics, H. P. Lovecraft, ver Doctor Who, rolear, cualquier cosa relacionada con Firefly, jugar a la consola, trastear con GNU/Linux, programar, hacer ganchillo y perder el tiempo en Internet.

1 Comment

  1. May 29, 2012 at 11:16 pm —

    Súper-interesante!! Enhorabuena a todos los participantes. Aún a estas alturas, deberíamos maravillarnos de que seamos (seáis) capaces de mandar una máquina a otro planeta, que aterrice, que trabaje allí, que nos mande datos, que los recibamos…
    Sin embargo, noticias como esta tienen un reverso tenebroso: ¿por qué estas iniciativas no llegan al público general? Proyectos como este deberían aprovecharse para explicar de una manera relativamente sencilla (y a poder ser amena) qué se ha hecho, cómo, por qué, qué se pretende conseguir con ello, cómo nos puede afectar en un futuro y las cosas buenas que se sacarán de ello… Es decir, para qué sirve la ciencia.
    Creo que, independientemente de lo malo que sea el estado de la ciencia en España, hay un preocupante déficit de divulgación que nos mete en la espiral “la ciencia no se conoce > la ciencia no interesa”. Desconozco si esto sucede así en otros países.

Leave a reply