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Spanish Inquisition: Confrontación, ¿sí o no?

Tras una semana de vacaciones, me conecté a Internet el lunes y me encontré con el siguiente triste panorama:

– La ceremonia de los Oscars del domingo fue un festival de sexismo, teniendo un momento particularmente bajo cuando el presentador, Seth MacFarlane, nombró a la nominada al Oscar como mejor actriz, Quvenzhané Wallis, de 9 años, en un “chiste” sexual sobre George Clooney. Peor aún, el sitio de sátira cómica The Onion*, mandó un tuit llamando “cunt” a Wallis. ¡Tiene NUEVE años!

– Entro a Twitter y me encuentro con que Toni Cantó, de quien tenía el gusto de desconocer su existencia, mandó varios tuits con datos demostrablemente falsos sobre la violencia de género. Este señor es el portavoz de igualdad de su partido ante el Congreso en España.

– Me enteré con retraso de que #sefelizmataunhomosexual fue trending topic en México durante un par de días de la semana pasada.

– Me enviaron un enlace a este artículo de Michael Nugent en el que cuenta que un chiste en Facebook sobre borrachos está ilustrado con una foto por debajo de la falda de una chica en el suelo inconsciente. Aquí pongo tres ejemplos del tipo de comentarios que le siguieron:

• Me ha pasado… su marido debería aprovecharse de esto
• Yo le hubiera dado una paliza
• Yo me la hubiera tirado

O, en su versión en inglés (con sus emoticones y errores graticales originales):

• been there…hubby should take advantage of this… 🙂
• I would of kicked the crap out of her
• I would of hit it!

La gente haciendo estos comentarios en Facebook no es anónima. Son desconocidos para ti o para mi, pero son gente que, con toda seguridad, tienen como amigos de Facebook a sus parejas, a sus padres, a sus hijos, a compañeros de trabajo, a sus amigos de la infancia. Ante este público, estas personas están apoyando abiertamente el abuso sexual y la violencia de género. Siendo generosa, asumo que estos individuos no son violadores ni maltratadores y que, si se les presentara la oportunidad, realmente no harían estas cosas que escriben. Pero esta es la cultura que culpa a la víctima, que trivializa el maltrato y el abuso sexual, que normaliza la sexualización de niñas de primaria y que, finalmente, ayuda a animar, proteger y disculpar a quienes sí cometen estos crímenes. Y lo hacen frente a sus familiares y amigos.

Creo que una de las formas para lograr combatir que este tipo de conductas no continúen prevaleciendo es aumentando el costo social** de ser sexista, homofóbico, racista, clasista, etc. La indignación ante el tuit de The Onion hizo que primero borraran el tuit y al día siguiente pidieran disculpas. Toni Cantó se disculpó por propagar datos “sin contrastar” y su partido se deslindó de sus declaraciones. No es que esto haga un borrón y cuenta nueva, pero The Onion, por lo menos, se lo va a pensar un poco más antes de volver a sexualizar a una niña. Toni Cantó seguirá siendo sexista, pero, con un poco de suerte, este incidente podría llegar a costarle el escaño.

¿Y qué hay del padre que es activista contra la violencia animal, y del hombre al que “le gusta” la música clásica y su iglesia local que dejaron comentarios al chiste de Facebook? ¿Y qué hay de los que retuitearon y pusieron como favorito el mal chiste de The Onion sobre Quvenzhané Wallis? ¿Y de los que tuiteron “chistes” con #sefelizmataunhomosexual? Estas personas no van a tener artículos en el New Yorker o en El País criticándoles personalmente por sus acciones. A estas personas los únicos que pueden causarles consecuencias sociales por sus comentarios y acciones son las personas cercanas a ellos. Es decir, tú y yo.

Parece muy sencillo, pero no lo es tanto. Una cosa es meterse a Twitter y llamar sexista a Toni Cantó y otra muy diferente es decirle al padre de tu amigo, a tu colega del futbol o a tu compañero de colegio que lo que ha dicho es inapropiado. Yo he perdido la cuenta de cuantas veces gente cercana, como mi jefe o el hermano de una amiga, han hecho comentarios contra latinoamericanos frente a mi y, al darse cuenta de que yo caigo en esa categoría, decir “obviamente tú no, claro” y quedarse tan anchos (o peor, decir: “Bueno, pero tú ya eres como Europea” y estar convencidos de que es un halago). Casi siempre me he quedado callada y me he conformado con hacer caras. Es bastante más difícil montar una escenita en una cena de amigos que llamar xenófobo a un desconocido en 140 caracteres o menos. No son muchos los que tienen el valor de enfrentarse cara a cara (o pantalla a pantalla) con una persona cercana para pedirle que deje de decir cosas homofóbicas, hacerle ver que lo que ha escrito es sexista o que está siendo racista.

En el post de Michael Nugent hay algunos ejemplos del tipo de interacción a la que me refiero en relación al chiste de Facebook. Aquí dejo uno de ellos:

De Erik Seltzer: Vine a leer el resto del chiste, y estaba bastante bien para unas risas. Luego decidí leer algunos de los comentarios y la risa se convirtió en ira. De verdad, (nombre de quien comentó), ¿qué demonios? ¿No te das cuenta que acabas de decir que querías violar a alguien? ¿Como si fuera una cosa perfectamente aceptable? Me siento enfermo. Eso está claramente mal, aunque tu intención fuera hacer un “chiste”. La violación nunca es un chiste

Por mi parte, lo estoy intentando. De forma poco confrontacional he estado llamando la atención a mis compañeros de trabajo cuando hacen comentarios sexistas o racistas y no he borrado a mis “amigos” de la escuela que hacen comentarios clasistas, racistas y homofóbico en Facebook*** a la espera de que un día tenga el valor de llamarles la atención frente a las decenas de amigos en común que tenemos. Aún así, confieso que lo que más hago son caras y bilis.


¿Crees que llamar la atención a un conocido por algo cuestionable que ha dicho sea efectivo? ¿Tú te enfrentas a conocidos, en persona o por Internet, que hacen comentarios sexistas, racistas, etc.? ¿Cuál es tu estrategia ante esto? ¿Se te ocurre otra forma de actuación?

*Previendo que alguien diga que The Onion es un sitio de comedia y que estaba satirizando la cobertura de otros medios sobre los famosos, dejo esta cita del artículo de The Guardian: “But there’s no good side to laughing at sexualised insults aimed at an elementary schooler.”
**Que todo el mundo tenga el derecho de decir lo que le venga en gana no quiere decir que pueda decirlo sin consecuencias en su entorno social. La policía de lo políticamente correcto no está atentando contra tu libertad de expresión si yo te digo que no me llames sudaca.
***Pro-tip: quitar a alguien de tus amigos de Facebook no hace que dejen de decir barbaridades, solo que las dejes de ver.

Y ahora, unas fotos de Quvenzhané con sus bolsos de perritos porque ¡¡¡¡OMG QUVENZHANE CON BOLSOS DE PERRITOS!!!!!

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Daniela

Daniela

Born and raised in Mexico City, Daniela has finally decided to abdicate her post as an armchair skeptic and start doing some skeptical activism. She is currently living in Spain after having lived in the US, Brazil and Italy. You can also find her blogging in Spanish at esceptica.org.

11 Comments

  1. February 27, 2013 at 3:44 pm —

    Yo no llamaría a la actitud de Toni Cantó sexista, simplemente se hizo eco de la opinión de un colectivo muy muy pequeño pero que tienen sus razones, discutibles pero no creo que censurables. Usar datos falsos no es ser sexista, es mentir. Esto viene al hilo de que creo que se llama sexista demasiado a la ligera (igual que racista, homófobo, antisemita…); por culpa del papanatismo de querer ser políticamente correctos, ya no se pueden hacer chistes sobre mujeres, ni sobre judíos, ni negros, ni sordos, ni mudos, ni farmacéuticos… Nos ofendemos con demasiada facilidad. Y además de una manera sesgada: la publicidad, el cine, la tele son terriblemente sexistas y no se incendia twitter por ello, al contrario, se aplauden pelis, programas y anuncios sin mencionar que usan a las mujeres como floreros.
    El problema real es la estupidez, y contra ella no vale la confrontación, sino la educación: al que te llama (a ti o a otro delante tuyo) sudaca, o marica, o negro hay que educarle en la tolerancia y en la diferencia. Solo así podremos volver a hacer chistes.

    • February 27, 2013 at 5:06 pm —

      Al menos yo me ofendo muy fácilmente por todo, películas, programas, comerciales, o twitter xD Por supuesto que el problema es la estupidez, pero esta es una estupidez de la sociedad, que viene arrastrando desde hace siglos y recién estamos tratando de arreglarla. Por eso pienso que es un poco necesario ofenderse fácilmente; como dice el post, si no dices nada cuando alguien hace un comentario ofensivo, pues la persona cree que está bien y que no importa. Por supuesto la educación es la clave, pero lo primero es hacer que la persona se de cuenta de que dijo algo (y que los otros de den cuenta de que no era gracioso), porque la mayoría ni lo nota, está tan arraigado.
      Y bueno, por ahí leía el otro día algo como “si no puedes hacer chistes sin ofender a alguien, entonces no eres muy gracioso”.

    • February 27, 2013 at 11:31 pm —

      No creo que la publicidad sexista no incendien Twitter. Por ejemplo, el anuncio de PS Vita en Francia tuvo bastante cobertura: http://www.huffingtonpost.co.uk/2012/11/05/playstation-vita-advert-sexist-controversial_n_2075412.html Pero, es cierto, no se cubre lo suficiente ni la gente se altera lo suficiente por anuncios, películas o programas sexistas. Está así de normalizado.

      Estoy de acuerdo en que nos ofendemos de manera sesgada. Muchas veces nos concentramos en que alguien usó una palabra políticamente incorrecta, cuando los peores insultos muchas veces son con palabras perfectamente correctas. Yo no creo que se deban censurar palabras ni que no se puedan hacer chistes sobre mujeres, judíos, negros o farmacéuticos, pero si alguien necesita ofender para hacer un chiste, no es muy buen cómico.

      El tema del que estoy hablando es justamente el que mencionas en la última línea, en que hay que educar a la gente. Hacerle ver a alguien en Facebook que lo que está diciendo es ofensivo es educarle.

  2. February 27, 2013 at 5:13 pm —

    Como dices, es difícil llamarle la atención a alguien cuando está diciendo tonterías. Por mi parte trato de al menos no pasar por algo lo que dice mi familia y mis amigos cercanos, cosas simples como “las violaciones no son graciosas” o “ser gay no es un insulto”, o explicarles de dónde vienen ciertas costumbres o creencias arraigadas, sobre las mujeres, gente de otros países, etc. No soy muy buena para comunicarme, así que fuera de ese círculo lo hago menos, pero si me siento segura en un grupo siempre trato de decir algo, o al menos de hacer saber que lo que se dijo no era gracioso o no estoy de acuerdo.

    • February 27, 2013 at 11:36 pm —

      Sí, yo también intento meter algún comentario, aunque luego deje morir el tema para no desviar toda la conversación del grupo.

  3. February 27, 2013 at 5:43 pm —

    Sí, es difícil con gente que conoces y que quieres, me pasa lo mismo de quedarme callada y hacer un gesto. Haciendo un repaso de las veces que he comentado, me doy cuenta que es cuando lo que me disgusta viene de otra mujer.
    Hace poco escuché a una persona a la que quiero mucho decirle a su hijo (al que adoro) “pareces nena llorando”, en ese momento sentí que me hirvió la sangre y no me quedé callada, más por el hecho de que es una mujer que pronto será madre de una niña.
    En Facebook ha sido con amigas, una enlazó una imagen que mostraba a una chava con minifalda y decía: si te vistes así, no esperes que te traten así (mostrando la imagen de un tipo con traje y un ramo de rosas), se inició una minidiscusión con otras mujeres que también comentaron diciendo que tu modo de vestir incita a que te falten al respeto. Y la más reciente: una amiga puso en su estado “hay hombres que en lugar de pantalones deberían llevar faldas por chismosos”, yo le dije que era muy feo asumir que lo “chismoso” es propio y exclusivo de las mujeres, sus amigas comentaban aprobando y mi comentario recibió dos likes, ambos de hombres.
    Con los TT de Twitter aparte del sexismo, racismo, xenofobia y demás cosas que se muestran, hay otra cosa que me molesta: la estupidez de algunos twittstars que creen que hacer un TT es algo como ganar un premio. Yo me los imagino así: “Quiero hacer un TT, pienso en algo que moleste a mucha gente, mis seguidores (como yo) sabemos que es “cool” ser irrespetuosos y políticamente incorrectos, mi HT llegará a ser TT por mucho tiempo por la gente que lo use para denunciarlo”. Y se puede ver, al ver los primeros tuits se ve que son de estos “ser irrespetuoso es la onda”, luego de la gente que se molesta por el HT. También sirven para detectar qué tan bien escoges a quien sigues, al menos a mi TL nunca ha llegado unos de estos HT usado en serio.

    • February 27, 2013 at 11:43 pm —

      Lo que cuentas me recordó que hace unos meses oi a un amigo cercano decire a su hijo de 5 años (que estaba llorando), que los hombres no lloran. Pienso que hice mal en llamarle la atención frente a su hijo, sobre todo porque, entre risa y risa, me le fui a la yugular. Creo que su hijo es lo suficientemente pequeño como para no haberse dado demasiada cuenta de la bronca que le pegué a su padre, pero no debí hacerlo así.

  4. February 27, 2013 at 8:34 pm —

    Pues en mi caso, depende. Pero reconozco que tengo pocos amigos en facebook que caigan en esas cosas. Sí me encuentro con bastantes que comparten cosas sobre pseudoterapias, o sobre religión, pero la mayor parte de ellos los he dado ya por perdidos y no me meto porque sé que no se puede tener una discusión racional.
    Ahora bien, tengo un problema en el trabajo, y reconozco que no sé muy bien cómo enfrentarlo, porque paso allí más de 10 horas diarias y no quiero generar malos rollos. Intento simplemente darle la vuelta a los argumentos, o reírme para ridiculizar sus comentarios (a la quinta vez que me dicen “claro, es que haces eso así porque eres mujer” (normalmente relacionado con el orden-limpieza) no puedo más que agradecerles que me lo recuerden tantas veces ¡imagínate que se me olvida!. Normalmente los descoloca y tardan un tiempo en volverlo a decir, pero dudo mucho que pueda cambiar su mentalidad.

    • February 27, 2013 at 11:49 pm —

      En mi trabajo a una señora le encanta decir “soy mujer, puedo hacer dos cosas a la vez”, para justicar que siga dándole al teclado mientras le están hablando. Hasta donde yo sé, los hombres y las mujeres somos igual de malos para el multitasking y, si no recuerdo mal, entre más confianza tengas en tu habilidad de hacer dos tareas a la vez, peor las haces. Mi evidencia anecdótica de esto es ella no deja palabra sin typo en sus emails. Nunca me he atrevido a decírselo.

  5. February 28, 2013 at 1:29 am —

    Yo pasé por una etapa de mi vida super contestaria y confrontacional, pero ya me cansé. En las redes sociales me abstengo de confrontar y en la vida real lo hago pocas veces y de manera bastante discreta. Me parece que la estrategia confrontacional no da resultado y lo que logra es polarizar aún más las posiciones. Creo que es mejor sembrar una pequeña duda con una pregunta bien puesta en la conversación que decir de plano que la persona se equivoca.

  6. March 2, 2013 at 3:48 pm —

    Concuerdo con Lulú: al confrontar lo más probable es que se polaricen las opiniones; es muy poca la gente que tiene en su repertorio la frase “tienes razón, no lo volveré a hacer”, y generalmente responden con una sarta de “argumentos” cada vez más irracionales para intentar justificarse.
    Además, recordando los clásicos experimentos de psicología en cuanto a condicionamiento operante: el castigo más que producir cambio de conducta, produce evitación de la situación. O sea, en vez de dejar de hacer comentarios sexistas/homofóbicos/racistas, simplemente los harán lejos de ti.

    Ahora, todo lo anterior no implica dejarlos ser, sino que hay que buscar alguna estrategia (varía mucho de persona a persona) para hacerlos razonar, aunque sea un poquito. A veces un pequeño comentario es mucho más efectivo que una detallada exposición de por qué está equivocado.

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