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¡Dioses!: Hotei y los Siete Dioses de la Suerte

Para el post de hoy les pediré que dejen de lado su visión occidental de los dioses y la mitología en general, ya que hoy vamos a mojarnos solo la puntita del dedo en el vasto océano de la mitología oriental y concretamente en la japonesa.

Hoy, como hace ya casi dos meses nos recomendaban, vamos a hablar de Hotei y de los Siete Dioses de la Suerte.

Hotei es uno de los Siete Dioses de la Suerte de Japón y se representa como un hombre gordo, calvo y sonriente. Lleva una túnica que le deja la gran barriga al aire, un símbolo de felicidad, buena suerte y plenitud. Carga a la espalda un gran fardo que contiene todo tipo de tesoros para repartir entre los más necesitados (comida, chucherías para los niños, a veces hasta niños…). Pero todas las imágenes tienen algo en común, y es que representan a Hotei como un monje que viaja quitándole la tristeza a la gente. En ocasiones también porta un oogi, que es un abanico mágico que, según la tradición, puede cumplir deseos; o se representa con niños pequeños a sus pies, que también se consideran preciosos tesoros.

Los Siete Dioses de la Suerte son una amalgama de personajes tradicionales chinos, indios y propios de Japón. Hotei es uno de los primeros, originario de China, se cree que es el único dios de la suerte que está basado en una persona real, un monje budista que vivió hace más de mil años. Cada uno de los Siete existían previamente por separado en las distintas tradiciones y se cree que no fue hasta el siglo XV que se creó el grupo conocido actualmente.

A Hotei también se le conoce como Buda Sonriente, pero parece que a los budistas no les gusta mucho que se identifique a Buda con este personaje. ¿Será porque encarna los vicios que nos hacen felices (como la bebida y la comida, ya que es muy popular en hostelería y entre los hosteleros)?

Los Siete Dioses de la Suerte son:

Ebisu, dios del océano, de los pescadores, de la buena fortuna, del comercio y la virtud. Se representa sujetando un pez en la mano izquierda y una caña de pescar en la derecha. Popular con los trabajadores de la industria alimentaria, los marineros y pescadores. Su origen está en la tradición japonesa.

Daikoku, dios de la tierra, la agricultura, la riqueza, la prosperidad y la cocina. Se dice que es el padre de Ebisu y se le suele representar junto a él encima de dos capazos de arroz y con un mazo de la suerte en la mano derecha. Sus seguidores son agricultores, granjeros y comerciantes. Su origen es indio.

Benzaiten, diosa de la música, la belleza, la elocuencia, el arte y la literatura. Es la única diosa del grupo y se representa como una mujer muy bella tocando una biwa (un laúd japonés). Como es lógico, sus seguidores son los músicos, escritores y artistas.

Hotei, dios de la felicidad del que ya hemos hablado. Se dice que frotarle la enorme barriga trae buena suerte. Sus seguidores son los camareros y los borrachines, pero al ser el dios de la felicidad, todo tipo de gente simpatiza con él.

Fukurokuju, dios de la riqueza, la felicidad, la longevidad y la fertilidad. Tiene el poder de revivir a los muertos y se le representa con los símbolos de la longevidad, como por ejemplo una tortuga, y con una cabeza alargada. Sus seguidores se encuentran entre los relojeros y los atletas, entre otros. Su origen es chino.

Jurojin, dios de la sabiduría y la longevidad. Se representa con una larga barba blanca y un pergamino en la mano. Es patrón de los profesores, científicos y estudiosos; y se dice que le encanta el sake (licor de arroz japonés). Su origen también está en China.

Bishamon, dios que atrae la riqueza, defensor de la nación, azote de los que hacen el mal y que cura enfermedades. Viste una armadura y porta una lanza. Popular con los soldados y médicos. Originario de la India.

Una tradición japonesa dice que viajan los Siete juntos en su barco Takarabune y que visitan los puertos de los humanos el día de Año Nuevo para obsequiar con felicidad a los creyentes. Se dice a los niños que pongan una imagen del barco debajo de sus almohadas la noche del primero de enero y si tienen un buen sueño esa noche serán afortunados para el resto del año.

¿Les ha gustado este viaje por la tradición japonesa y oriental? Pues no duden en pinchar en los enlaces que he puesto arriba para saber más (¡ojo, la mayoría de ellos están en inglés!). Pueden darnos su opinión en los comentarios y sugerirnos más deidades que les resulten simpáticas.

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silvialba

Minera, atea agnóstica, estudiante a ratos y escéptica a tiempo completo.

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